Alexis Blancas
Trabajadores de la cafetería “La Galería” denunciaron que un joven indigente, presuntamente con problemas de salud mental, vandalizó un vehículo luego de que en el establecimiento se le negara la entrega de basura.
Marisol Aguilar Santos, representante del establecimiento, relató que desde hace tiempo el joven acude al lugar para pedir los desechos y llevarlos a tirar a cambio de unas monedas.
Sin embargo, indicó que tanto ella como los demás trabajadores optaron por negarle la basura, ya que se percataron de que no esperaba al camión recolector, sino que únicamente la dejaba en algún punto de la ciudad.
Relató que, debido a que aparentemente padece de sus facultades mentales o quizá se encuentra bajo los efectos de alguna droga, el hombre es muy insistente. Incluso, cuando le dicen que no tienen desechos, ha llegado a ingresar hasta la cocina en busca de ellos.
En ese contexto, Marisol Aguilar expresó que la mañana de este lunes, el joven acudió al negocio para pedir la basura, pero al informarle que no tenían, se puso agresivo, golpeó mesas y paredes, además de que se llevó un encendedor.
La afectada relató que en la cafetería cuentan con diversas obras de arte de artistas locales que han realizado exposiciones en el lugar, por lo que le pidieron que devolviera lo que había tomado. Lo anterior, para evitar que rompiera alguna pieza o se llevara alguna de las obras exhibidas.
Acto seguido, el agresor salió del establecimiento y, con una piedra de gran tamaño, rompió el parabrisas del vehículo de la denunciante.
Aguilar Santos dijo desconocer si el joven sabía que se trataba de su automóvil, pero consideró que, de ser así, la situación sería aún más preocupante, pues si fue capaz de causar esos daños al vehículo, también podría representar un riesgo para ella o para cualquiera de los empleados.
La afectada reclamó que, tras la agresión, comenzaron a llamar de inmediato a los diferentes números de emergencia de la Policía Estatal, Policía Municipal, Tránsito y otras dependencias de seguridad; sin embargo, aseguró que nunca respondieron al llamado.
Finalmente, señaló que entiende que difícilmente el agresor podrá hacerse responsable de los gastos ocasionados por los daños, pero hizo un llamado a las autoridades para que tomen cartas en el asunto respecto a este tipo de personas que, en momentos de tensión o enojo, pueden representar un peligro para la ciudadanía.
