En medio del dolor provocado por la pérdida de su hijo, padres del pequeño Luka, originarios de Chilpancingo decidieron donar los órganos del menor, con la intención de brindar una oportunidad de vida a otros niños que permanecen a la espera de un trasplante.
El menor falleció en el Hospital Infantil de México “Federico Gómez”, donde sus padres tomaron la decisión de autorizar la donación de sus órganos, brindando una oportunidad de vida a otros niños.
De acuerdo con la información difundida, fueron donados el corazón, el hígado y los riñones del pequeño, mismos que fueron trasladados al Instituto Nacional de Pediatría (INP) para continuar con el proceso de trasplante.
Después de la decisión tomada por sus padres, médicos, enfermeras y trabajadores del hospital realizaron un emotivo pasillo de honor, desde la Unidad de Terapia Intensiva hasta el quirófano.
La decisión de la familia permitió que, los órganos del pequeño pudieran convertirse en una posibilidad de vida para otros pacientes pediátricos.
