• * Reunidos en su cumpleaños 80, Aguirre, René, Figueroa y Astudillo
  • * Llama a la unidad entorno a Astudillo y pide recuperar la Presidencia
  •  * Manuel Añorve, “un senador valioso y extraordinario que ama a su estado”, dijo

Por Jorge Valdez Reycen

El cumpleaños 80 de Rubén Figueroa Alcocer fue emotivo, hubo lágrimas, recuerdos, vivencias, anécdotas, pero también la infaltable política.

El lobby del Holiday Inn era una romería desde las dos y media de la tarde. Guayabera blanca, vestimenta de caballeros.

Ángel Aguirre Rivero fue el primero en llegar. Un saludo al dos veces exgobernador de Guerrero fue el inicio de una brevísima entrevista: “sí, dos veces he sido gobernador… y si se apendejan serán tres!”  jajajajajajaja. Soltó con malicia, a flor de labios.

En las más de 38 mesas, se colocaron ramitas de romero y mentas. Plato fuerte: Filete con papa al horno y verduras salteadas. Whiskey Old Parr o cocteles… vinos de mesa. Mariachis, bailes de tarima, sones de Tierra Caliente. Una banda infantil, dos tríos, amenizaron el banquete.

Y FIGUEROA SOLTÓ LÁGRIMAS

Reunidos en la misma mesa tres exgobernadores y el actual en funciones, Héctor Astudillo Flores, prodigaron palabras sentidas al llamado último gran patriarca del PRI en Guerrero.

El gobernador Héctor Astudillo Flores pronunció uno de los discursos más emotivos, vibrantes, humano, exaltando a Rubén Figueroa. Esbozando pasajes de su vida pública, de su paso por la gubernatura. Astudillo recreó las figuras de los próceres del sur, los Figueroa, al grado de provocar lágrimas en los ojos del octagenario exgobernador.

“Muchas felicidades a quien me dio su mano amiga, su mano política, su mano humana, generosa, de un gran guerrerense, Rubén Figueroa Alcocer”, le dijo Astudillo.

Un abrazo fuerte, apretado, largo, con Figueroa, rubricó las palabras de Astudillo. Una servilleta enjugó las lágrimas de un sensible y emocionado hijo del Tigre de Huitzuco.

René Juárez Cisneros remató, al hacer uso de la palabra: “Después de que el gobernador habla… ¡nadie habla!”. Y las ovaciones comenzaron. Otro abrazo, sólido, apretado, entre Figueroa y René fue sonoramente aplaudido.

GRACIAS, RUBEN!!: AGUIRRE RIVERO

Ángel Aguirre rompió el protocolo:

–Pues permítanme contradecir lo dicho por René. Voy a hablar y a expresar unas palabras a Rubén Figueroa.

Y lo que no se supo qué pasó entre el 11 y 12 de marzo de 1996, y  cómo fue la separación del cargo de gobernador de Guerrero, de Rubén Figueroa Alcocer, fue el mismo Aguirre Rivero quien lo narró:

–Me comuniqué contigo, Rubén, informándote que había recibido una llamada del secretario de Gobernación, Emilio Chuayffet Chemor, pidiéndome que asistiera a la Secretaría de Gobernación. Y tú me dijiste adelante Ángel, ve, asiste.

–A las 6 de la tarde, me estaba recibiendo Emilio Chuayffet para comunicarme la decisión del gobernador Figueroa de separarse del cargo. Le manifesté que era muy lamentable lo que estaba ocurriendo y que significaría un retroceso para nuestro estado.

–Nunca me imaginé que en ese momento, el secretario de Gobernación me comunicaría que el gobernador interino sería Ángel Aguirre Rivero, porque así se lo había pedido el gobernador de Guerrero, Rubén Figueroa Alcocer.

–Y es de hombres decirlo. Yo puedo tener muchos defectos, pero tengo el sentido de la gratitud y yo quiero, Rubén, expresarte, delante de Silvia, tu esposa, que es una mujer a la que yo quiero mucho y respeto, y delante de tus hijos y de tus nietos y amigos: Gracias a la condición que tú estableciste para que hubiera un gobernador interino, yo pude ser gobernador de Guerrero de 1996-1999. ¡Gracias Rubén! Te deseo muchos años más de vida. Que tengas mucha salud y que sepas que siempre contarás con tu amigo Ángel Aguirre.

EL OBISPO ES MAS POLITICO QUE YO

Un apretón de manos, con cierta frialdad, selló el agradecimiento nunca antes conocido de Aguirre. Sí, de aquel pasaje lleno de especulaciones sobre cómo el “Caso Aguas Blancas” obligó a Figueroa a pedir licencia en el tercer año de su administración.

Figueroa, entonces, le habría dicho a Aguirre: “A ti y a mí nos quitaron tres años de gobierno”.

El obispo Salvador Rangel Mendoza dijo “sentirse muy feliz” de estar al lado de un hombre como Rubén Figueroa “que mira alto, desde el Sur hasta el Norte y desde la trinchera donde está tiene la capacidad de trabajar por México y por el estado de Guerrero. Me uno a esta celebración porque tiene un significado muy particular: la inseguridad es un flagelo que provoca estragos, por eso su llamado a la paz es oportuno y me uno a este coro de buenos deseos y que el señor le siga concediendo muchos años de energía y que Dios lo bendiga, Don Rubén.

Vino el discurso de Figueroa: “querido amigo gobernador de nuestro estado, Héctor Astudillo Flores; querido amigo René Juárez Cisneros, líder de la fracción priísta en la Cámara de Diputados, pero extraordinario amigo y exgobernador de Guerrero; querido amigo Manuel Cavazos Lerma, exgobernador de Tamaulipas, querido y fraterno amigo de muchas batallas políticas y de muchos aconteceres políticos en nuestra vida común.

“Mi querido Ángel. Compañero –lo dijiste muy bien— compañero de luchas políticas y afectos y de cariño por Guerrero y México. Este acto tiene un contenido político. El líder político es el gobernador Héctor Astudillo Flores… y la ovación fue cerrada otra vez.

Hoy he recibido un homenaje muy hermoso del gobernador de mi estado. Está mi amigo, el obispo, que es más político que yo (carcajadas). Y Figueroa estaba feliz… estaba en su elemento. ¿Cuál otoño? Era una convocatoria política a cerrar filas por el PRI… y por Astudillo.

EL ÚLTIMO PATRIARCA DEL PRI

Repasó la nutrida asistencia de amigos, familiares, pero de políticos de todos los cuños, de todos los ísmos…

Tres exgobernadores de Tamaulipas, Estado de México y Chiapas.  Zótico García Pastrana, exsecretario general de Gobierno. Exdiputadas, exalcaldesas, el senador Manuel Añorve Baños, a quien Figueroa le dedicó: “es un excelente político que hace su luchita por destacar más, pero es un senador valioso y extraordinario que ama a su estado”.

Figueroa cumplió 80 años… él fue un cachorro de la Revolución, auténtico. No lo ocultó.

Hoy vive el otoño, con una reciedumbre en su pasado y una añoranza por reconstruir lo que fue aquel PRI, aquellos años del poder.

“Aquí estamos los que gobernamos este estado en los últimos 30 años…” dijo. Y efectivamente, desde 1993 hasta el 2019… el PRI los postuló y los hizo ganar la gubernatura. Lo demás, ya es historia.