* La policía Claudia Juárez exige que “se limpie” su nombre y señala que la activista que la acusa de violarla es “una señora que vino a pasar un rato de parranda a Tlapa, no se supo controlar e hizo un show”

 

* “A mí me violó el Estado”, acusa Yndira Sandoval en su página de Facebook, y admitió que conocía los videos que la muestran en estado de ebriedad, pero argumenta que se trata de criminalizar su caso

 

ALONDRA GARCÍA / REDACCIÓN

 

Mientras la policía preventiva de Tlapa, Claudia Juárez Gómez, aseguró que “quiero que se limpie mi nombre”, porque ha sido blanco del escarnio público y de los ataques de los grupos feministas, Yndira Sandoval Sánchez, defensora de los derechos de las mujeres advirtió continuará por la vía legal la denuncia que presentó por el ataque sexual que supuestamente la uniformada perpetró en su contra el 16 de septiembre pasado en ese municipio.

Entrevistada por la periodista Paola Rojas, la hasta ayer desconocida mujer policía aseguró que el problema en el que está se debe al hecho de haber detenido a “una señora que vino a pasar un rato de parranda a Tlapa, no se supo controlar e hizo un show”, refiriéndose a lo ocurrido la noche del 16 de septiembre con la activista feminista Yndira Sandoval Sánchez.

Claudia Juárez relató nuevamente su versión de los hechos: una pareja en estado de ebriedad había hecho un escándalo en el interior de la Clínica San Antonio de Tlapa y los directivos llamaron a la policía para que se los llevaran. Ella acudió, por protocolo, para realizar la detención de la mujer, quien resultó ser la activista Yndira Sandoval.

De acuerdo con Claudia, la feminista se portó grosera y violenta, e incluso la amenazó con mover sus influencias políticas para lograr que la despidieran de la Policía Preventiva.

“Dijo que ella era una persona importante, una persona influyente, que el día de mañana ya no iba yo a tener trabajo. Dijo que su mamá era una diputada federal, nunca dijo el nombre de su mamá, y que me iba yo a arrepentir, que no sabía con quién me estaba yo metiendo. Al último, cuando ya la subimos a la patrulla, dijo que su madre es amiga de Beatriz Mojica”, relató la agente.

Añadió que ella no se dejó amedrentar por las amenazas y cumplió su trabajo. “La verdad no tengo preferencias, puede ser la hija del presidente, la hermana del presidente, mientras estén haciendo una falta nosotros no tenemos por qué estarle dando preferencias a las personas que vengan diciendo que son importantes”, explicó.

Desde el punto de vista de la agente policiaca, la activista feminista cumplió su amenaza e inventó la mentira de que la había violado para hacerla perder su trabajo, y por ello pidió que el caso se investigue hasta las últimas consecuencias, para que ella pueda demostrar su inocencia.

“Yo quiero que todo esto se investigue, que llegue a fondo, que la verdad salga a la luz, quiero que se limpie mi nombre, lo que esta señora hizo, que me pisoteó, cuando me está difamando con una mentira que yo nunca cometí, de un hecho que nunca hice, quiero que esta señora diga la verdad. Esto se está haciendo demasiado grande gracias a esta señora que no se mide de las consecuencias de lo que está haciendo. Quiero que salga la verdad a la luz y que se llegue hasta las últimas consecuencias”, aseguró Claudia Juárez.

Destacó que sus superiores y compañeros en la Policía Preventiva le han manifestado su respaldo, porque saben que lo dicho por la feminista Yndira Sandoval “es mentira, todo lo que ella está argumentando que yo le hice, en realidad nunca pasó. Mis directores saben muy bien la situación, ellos me conocen, saben cómo soy y ellos efectivamente saben muy bien que en realidad todo esto es una vil mentira de la señora”.

Dijo que aunque cuenta con el respaldo de sus compañeros, la situación ha afectado su vida personal y familiar, ya que continuamente es señalada por la población de Tlapa.

“Esto me está afectando personalmente a mí, a mi familia, a mis hijos. Tengo insistente el señalamiento que ella me está haciendo por las personas que pasan, familia, tengo familiares aquí en Tlapa, gente que me conoce y que ahora resulta que me estén señalando de algo que ni siquiera he conocido. Todo por una señora que viene a pasar un rato de parranda aquí en Tlapa y no saberse controlar, hacer un show y ahora quererme a mí desprestigiar, burlarse de nosotras, así como ella dice que soy una policía pendeja, una policía humilde, una policía indígena, una policía jodida”, reprochó.

Por su parte, en respuesta a la difusión de dos videos en lo que se le observa en estado de ebriedad insultado y amenazando a elementos de la policía preventiva de Tlapa, que la detuvieron por negarse a pagar los servicios en una clínica de ese lugar, Yndira Sandoval aseguró en su cuenta de Facebook que “a mí me violó el Estado”.

La activista advirtió que “no he revelado fotos, videos y mucho menos documentos que son parte de las investigaciones, sé lo que me implica irme por el camino más difícil, el legal”.

Aunque en la entrevista en la que hizo pública la denuncia de que había sido atacada sexualmente por una mujer policía en Tlapa, a donde acudió el mes pasado a dar una conferencia precisamente sobre violencia de género, en ningún momento admitió que el día de los hechos estaba en estado de ebriedad y que su comportamiento había sido grosero, Yndira Sandoval dijo que “sabía que esto pasaría, sabía que vendría más violencia en mi contra y aun así decidí no callarme”.

La activista, quien según las autoridades de la Fiscalía no se ha presentado a ratificar la denuncia que presentó, en la cual no señala a nadie como su agresor, señaló que esos videos que circulan en redes sociales proceden de la Dirección de Seguridad y su filtración viola el debido proceso.

Considera que se trata de un intento de criminalización y advierte que en breve dará a conocer su versión de los hechos, su postura política con respecto, así como las pruebas legales que muestran “la manipulación al más alto nivel del Estado y sus estructuras para desprestigiar y subestimar” lo que le ocurrió.

Señaló que no había hecho público el caso por temor y amenazas en contra de su vida, así como por los allanamientos a su morada y mensajes intimidatorios, aunque no habló nada de esto en la entrevista en la que reveló lo que supuestamente le ocurrió.

“La justicia no la espero de un régimen opresor, patriarcal y machista, pero la buscaré en los términos en los que creo que no son otros que los derechos humanos, la perspectiva de género y el debido proceso”, concluye Yndira Sandoval.