* Representan el 20% de los 2 mil 500 agremiados a esa organización, asegura su dirigente Roberto Jacinto, quien aseguró que las estrategias de seguridad no han funcionado
Redacción
ACAPULCO.— En este puerto existe la extorsión, pero en Chilpancingo la situación “es más grave”, consideró Roberto Jacinto de la Cruz, presidente de la Cámara Nacional de Comercio y Servicios Turísticos (Canaco-Servitur), quien señaló que alrededor de 500 empresarios están sometidos al cobro de piso, de los 2 mil 500 integrantes de la Canaco-Servitur.
En declaraciones al portal Bajopalabra, el dirigente empresarial señaló que entre los empresarios extorsionados, está el caso de uno que se tuvo que ir del puerto luego de que sus familiares pagaron por su rescate al ser secuestrado.
Sin embargo, Jacinto de la Cruz aseguró que “en Chilpancingo la situación está más grave” en lo que se refiere a las extorsiones, porque “efectivamente, aquí hemos tratado de darle vuelta a la página, pero no podemos olvidarnos, se siguen dando”.
Reiteró que “tenemos compañeros que sí pagan la cuota, como le llaman”, y aseguró que “la denuncia se hace, pero eco no hay”; la respuesta de las autoridades ha sido “nula completamente”, insistió.
Después dijo que “siempre lo he señalado, que necesitan cambiarse las estrategias y los programas de seguridad, porque hasta la fecha no han funcionado”.
A pesar de lo anterior, dijo que desde enero no se han dado cierre de negocios ni despidos, porque en los últimos meses “ha habido cierta derrama económica”, pero no descartó que muchos negocios puedan dar de baja a parte de su personal a partir del 15 de mayo, pero tratarán de que no se concrete a través de créditos bancarios.
En este contexto, Jacinto de la Cruz dijo que es alto el costo al contratar seguridad privada y que en Acapulco sólo hay una empresa que proporciona el servicio con personal armado.
También dijo que “siempre hemos estado en esa postura de armarnos, pero no podemos decir cuántos están armados porque son cuestiones personales. Hemos hecho la solicitud y seguiremos insistiendo”.
Sobre el cierre del restaurante bar Petra, dijo que se derivó, según la denuncia de los administradores debido a que sujetos armados irrumpieron en el lugar y amenazaron la seguridad de trabajadores y de los propios clientes, y por esa razón los dueños tomaron “la difícil pero acertada decisión de bajar el telón”.
Explicó que “no nos han visitado de esa forma, pero los comentarios es que te llegan y luego luego pretenden jalar con el encargado, y ya la decisión la toma el empresario”, dijo Roberto Jacinto.
