Dr. David Augusto Sotelo
En relación con el artículo del Doctor Marcial Rodríguez Saldaña, titulado “La Constitución de Guerrero en suspenso”, publicada en el periódico “El Sur”, con fecha veintiocho de enero, deseo hacer las siguientes consideraciones a mi amigo y ex compañero del posgrado:
Está equivocado el Doctor Rodríguez sobre los plazos y vigencias a que alude en su interesante artículo. Una lectura con mayor detenimiento le aclarará que el plazo de 24 meses que establece el artículo tercero transitorio, vence el 11 de junio de 2016 y no el 29 de abril como él lo asevera, pues el artículo transitorio que él invoca puntualiza lo siguiente: “El Congreso del Estado de Guerrero deberá aprobar y reformar en un plazo no mayor de veinticuatro meses, contados a partir de la entrada en vigor del presente Decreto, las leyes que sean pertinentes para hacer concordar la legislación a las nuevas disposiciones constitucionales”.
Quiero explicarme: La interpretación de las normas no puede ser parcial o a modo. Las normas tienen que leerse de forma integral y sistemáticamente, sin sacar de contexto jurídico las otras directrices que sustancian y proveen a su exacta observancia. Si el Doctor Rodríguez hubiera leído el Artículo Primero Transitorio –que ordena: “El presente Decreto entrará en vigor a los treinta días hábiles siguientes a su publicación en el Periódico Oficial del Gobierno del Estado.” Si la reforma fue publicada en 29 de abril de 2014, habría que contar TREINTA DÍAS HÁBILES como la fecha de entrada en vigor de la norma constitucional— convendría en que la Constitución comenzó su vigencia el 11 de junio, y no el 29 de abril de 2014.
Ahora, convenidos en la fecha (11 de junio), el Artículo Tercero Transitorio establece: “El Congreso el Estado de Guerrero, deberá aprobar y reformar, en un plazo no mayor de veinticuatro meses, contados a partir de la entrada en vigor del presente Decreto, las leyes que sean pertinentes para hacer concordar la legislación con las nuevas disposiciones constitucionales.” Lo que significa que el término del plazo es hasta el 11 de junio del presente año.
Sin embargo, la actual Legislatura acaba de aprobar una prórroga de dos años para culminar con las adecuaciones legislativas, y ello no va en detrimento de ninguna ley, ni mucho menos ha perdido su vigencia. La anterior aseveración se fundamenta en el Artículo Cuarto Transitorio que prescribe: “En tanto se realizan las reformas correspondientes que se deriven de esta Constitución, las disposiciones de la legislación actual mantendrán su vigencia y aplicación”.
En consecuencia, toda la legislación sigue siendo positiva y vigente, y el Poder Legislativo ha aprobado una prórroga para hacer estas adecuaciones que tienen como plazo el quince de marzo de 2017. La justificación de ésta la ha expresado el Diputado Ricardo Mejía Berdeja en la exposición de motivos de la iniciativa. Los Diputados, en ejercicio de sus atribuciones, y con plena majestad constitucional legislativa, han aprobado el Decreto respectivo que seguramente habrá de ser ratificado por los Ayuntamientos de la entidad. Por tanto, no existe violación alguna al plazo que ha dado la Constitución (pues ni siquiera se ha cumplido la fecha) ya que, por la misma vía y autoridad, se decreta la prórroga y mientras tanto se aplica la legislación vigente, misma que, a la fecha, tiene toda la fuerza para su cumplimiento y aplicación.
El Decreto de prórroga da cuenta que esta Legislatura actúa con seriedad, responsabilidad y honestidad al reconocer que el tiempo que tiene para hacer las adecuaciones le es insuficiente, pues se instaló en septiembre del año próximo pasado y hay que adecuar más de un centenar de leyes.
Además, los Diputados dan un ejemplo de lo que debe ser la colaboración entre poderes, pues actualmente el Ejecutivo realiza Foros de Consulta en todas las regiones de la entidad, recogiendo la propuesta ciudadana que habrá de servir para elaborar el Plan Estatal de Gobierno y que, seguramente, aportará ideas para las reformas de las distintas leyes de nuestra Entidad Federativa.
Finalmente quiero citar dos aseveraciones –adosándolas con mis palabras, que van entre paréntesis— que hace Felipe González, ex presidente de gobierno de España, a propósito de una entrevista que le hacen y que fue publicada en “El País” (28 de enero del presente año): “Los gobiernos deben proponerse para realizar proyectos (no para no realizarlos) . . . (pero) jugar a impedir que gobierne otro aunque yo no pueda gobernar no conduce a nada.”
@DavidSoteloR
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