Alejandro Mendoza

 

El difícil camino de triunfar en la vida trae consigo diferentes retos y adversidades, derrotas y victorias, dolor y alegría, si la persona, como se dice popularmente, viene de abajo, luchando por abrirse camino en un mundo que prioriza muchas de las veces lo material, el dinero, la fama y el poder por el poder mismo.

En todas las ramas de la sociedad hay personas que se han esforzado por salir adelante. Han vencido todo tipo de vicisitudes y lograron abrirse camino en un escenario que parecía no tener nada positivo para sus vidas.

Desde luego hay quienes lo han tenido todo desde el punto de vista económico, social, cultural y hasta político. Una fortuna y un apellido de familia los antecede. Para ese tipo de personas la vida es muchas de las veces más fácil en todos los sentidos.

Obviamente no se les puede quitar el mérito a quienes de manera consciente y responsable aprovechan esta circunstancia en beneficio propio, de la familia y de los demás. Hay quienes sin duda alguna buscan el bien común, más logros personales o acrecentar fortunas y apellidos de familia. Y esto es digno de reconocer.

Nuestro estado Guerrero tiene muchas historias contrarias a esto último. Y basta con reconocer la situación de pobreza y pobreza extrema en la que viven miles de familias.

Caracterizada nuestra entidad por actividades económicas que sostienen a miles de familias como el turismo, la minería y el comercio, es desde luego necesario destacar que es la política y el gobierno lo que ha permitido a muchas personas enriquecerse rápidamente y hacer negocios al amparo del poder.

Las demás actividades económicas permiten explotar los recursos con que cuenta nuestro estado, pero es un gran capital que se va de Guerrero y no circula entre las familias de la entidad.

Por eso, es digno de mencionar que abrirse camino de manera legal y correcta en un escenario como el que vive actualmente nuestra entidad, es todo un esfuerzo loable y reconocible.

No son tiempos fáciles los que estamos viviendo. Muchas personas están viviendo situaciones difíciles que no les permiten tener una visión optimista del futuro. Aunque se viva en una situación extrema no hay derecho a rendirse.

Todos llegan a tener momentos donde se está al límite y cuesta mucho seguir adelante. Es entonces cuando se puede saber de qué se está hecho y de qué es capaz uno, claro si no permites rendirte nunca.

No se debe echar la culpa a nadie: todo depende de ti. Insisto, no se debe echar la culpa a nadie. Si realmente se quiere que las cosas cambien, deja de quejarte de todo y de aquellos que crees que no han hecho bien su trabajo. Y manos a la obra, como dijo Mahatma Gandhi, sé el cambio que quieres ver en el mundo.

Otros han estado quizá en situaciones parecidas a las tuyas y sí lo han logrado. Hay quienes piensan: ¿Tal vez las cosas hubieran sido más fáciles si no estuviera en la situación de crisis que se vive? Y así existen muchas justificaciones.

Por eso tiempo de que dejes de perder tu tiempo, tus fuerzas y tu capacidad en justificar el fracaso, y mejor hay que invertirla en salir adelante tras un futuro exitoso, muy a pesar de todo y contra todos los que pretenden pararte.

Los errores fueron míos, los aciertos de Dios, sonría, sonría y sea feliz

almepa10@yahoo.com.mx