Alexis Blancas
Padres de familia y maestros de la Escuela Primaria “Rafael Ramírez Castañeda”, ubicada al norte de esta ciudad capital, tomaron las oficinas del Instituto Guerrerense para la Infraestructura Física Educativa (IGIFE) para exigir que se agilicen y concluyan los trabajos de reconstrucción del plantel, iniciados en el 2024.
Los manifestantes denunciaron que la obra escolar contempla tres etapas, pero hasta el momento únicamente se ha concluido una, mientras que los trabajos restantes avanzan de manera lenta debido al reducido número de trabajadores que la empresa constructora mantiene en el lugar.
Miguel Ángel Ventura Ramos, representante del Comité de Gestión Escolar, informó que actualmente solo ocho trabajadores laboran en la reconstrucción, situación que ha provocado un avance mínimo y mantiene a parte de la comunidad estudiantil sin aulas.
“Hay grupos que todavía continúan trabajando en condiciones desfavorables; a los maestros que no les tocó aula en la primera etapa se les tuvieron que acondicionar salones de madera con pisos de tierra”, indicó.
Explico que son al menos cinco grupos los que trabajan en estas condiciones, que no son favorables para los niños, por ello la exigencia de conclusión de la obra.
El docente señaló que las condiciones en las que permanecen los estudiantes también representan un riesgo, ya que durante los periodos de recreo deben desplazarse entre escombros, piedras y materiales de construcción, asegurando que incluso ya se han registrado algunos accidentes.
“A la hora del recreo los niños tienen que correr entre tierra, piedras y escombros, lo que provoca accidentes”, relató.
Ventura Ramos expresó que padres y maestros han acudido en diversas ocasiones ante el IGIFE para solicitar que se agilicen los trabajos; sin embargo, acusó que hasta el momento no han recibido una respuesta favorable.
El representante también informó que el pasado 20 de septiembre se incendió una bodega de la escuela, donde fueron consumidos escritorios y butacas y resultó dañada parte de la estructura, por lo que también solicitaron la demolición de la zona afectada para evitar algún accidente.
Ante toda la serie de retrasos, los padres decidieron trasladarse a las oficinas del IGIFE y tomar sus instalaciones para exigir una explicación a las autoridades, así como establecer una fecha exacta sobre la conclusión de la obra.
