El 28 de septiembre de 1994, a las 9:32 de la mañana, José Francisco Ruiz Massieu salió de un desayuno con diputados del PRI en el Hotel Casa Blanca, en la calle Lafragua de la Ciudad de México. Una bala en el cuello, disparada por Daniel Aguilar Treviño, lo hirió. Murió una hora después. Tenía 48 años. Hoy se cumplen 32 años de aquel homicidio, uno de los crímenes que marcaron el final del PRI hegemónico y dejaron inconcluso el caso.

Nacido el 22 de julio de 1946 en Acapulco, Ruiz Massieu fue abogado por la UNAM, historiador por la Iberoamericana y maestro en Ciencia Política por la Universidad de Essex. Académico del Instituto de Investigaciones Jurídicas, profesor de la Facultad de Derecho y Premio Nacional de Administración Pública en 1979, llegó al poder con un perfil poco común: el del intelectual que también era político.

Entre el 1 de abril de 1987 y el 31 de marzo de 1993 fue gobernador de Guerrero. En ese sexenio impulsó la Ley de Fomento Turístico, el desarrollo de Punta Diamante, el Maxitúnel, el libramiento de Metlapil y, sobre todo, la Autopista del Sol, inaugurada en 1993 con Carlos Salinas de Gortari. También promovió la creación de la Comisión de Defensa de los Derechos Humanos del Estado, el Consejo Estatal Electoral y el Tribunal Electoral, y dejó una obra legislativa de siete tomos. En 1991 nació, a su impulso, la Universidad Americana de Acapulco.

Casado primero con Adriana Salinas de Gortari —hermana del entonces presidente— y padre de Claudia Ruiz Massieu, quien años después sería secretaria de Relaciones Exteriores, el acapulqueño pasó del Palacio de Gobierno al Infonavit y, el 13 de mayo de 1994, a la Secretaría General del CEN del PRI. Diputado federal electo, debía coordinar la bancada mayoritaria en San Lázaro. Tras el asesinato de Luis Donaldo Colosio escribió una frase que el tiempo convirtió en presagio: “Pobre Donaldo, pobre de mí, y pobres de todos nosotros”.

El sicario y su primo fueron condenados a 50 años. La pesquisa señaló como autores intelectuales a Fernando Rodríguez González y al diputado Manuel Muñoz Rocha, quien desapareció y nunca reapareció. En 1995 detuvieron a Raúl Salinas de Gortari como presunto autor intelectual; lo sentenciaron en 1999 y lo exoneraron en 2005. El expediente quedó marcado por irregularidades, el episodio de “La Paca” y la muerte en 1999 de Mario Ruiz Massieu, hermano de José Francisco y primer responsable de la investigación.

Ruiz Massieu no era un político de mitin. Publicó ensayos de derecho constitucional, administración pública y democracia, y aforismos que aún se citan: “En política cuenta la biografía, pero más la circunstancia”; “El gobernante no es más que un ciudadano con mando”. Su biblioteca personal está en el Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM.

A 32 años de su asesinato, Guerrero lo recuerda por la carretera, el turismo y las instituciones que dejó. El país, por un crimen que nunca se cerró del todo. Sus ideas quedaron en los libros. El caso, en la memoria pendiente de 1994.