* Abandonaron sus comunidades tras ataques armados con drones y la falta de respuesta de las autoridades

El Concejo Indígena y Popular de Guerrero-Emiliano Zapata (Cipog-ez) denunció que más de 800 familias de Xicotlán, Tula y Acahuehuetlán, en el municipio de Chilapa, se vieron obligadas a huir de sus hogares debido a los constantes ataques armados con drones registrados desde el pasado 3 de mayo. La organización difundió imágenes en redes sociales donde se observa a hombres y mujeres cargando a sus hijos mientras caminan por brechas en busca de refugio.

En su comunicado, el Cipog-ez señaló que las comunidades han sido asediadas por un grupo narcoparamilitar al que han denunciado durante años, pero que, aseguran, ha contado con protección de los gobiernos. Desde 2018, la organización contabiliza 67 asesinatos de sus integrantes, lo que refleja la persistencia de la violencia en la región.

El líder del Cipog-ez, Jesús Plácido Galindo, acusó que las autoridades han ignorado sus llamados de auxilio y denunció que el Ejército se retiró, dejando indefensa a la población. “En Atzacoaloya, el Ejército Mexicano se encuentra estancado por el grupo armado, mientras integrantes del grupo criminal continúan ingresando a las comunidades”, se indicó en el comunicado, justificando así la salida masiva de familias.

Cabe recordar que apenas el 6 de mayo, cuatro integrantes del Cipog-ez fueron asesinados en una emboscada en Xicotlán, hecho que incrementó el temor y la vulnerabilidad de las comunidades. La organización advirtió que la crisis humanitaria en Chilapa requiere atención urgente, pues cientos de familias permanecen desplazadas sin garantías de seguridad ni apoyo institucional.