Los negocios del Mercado Central de Acapulco que resultaron afectados por el incendio registrado el pasado 16 de septiembre no son habitables debido a las condiciones en las que quedaron sus estructuras, así lo informó el coordinador general de Protección Civil y Bomberos de Acapulco, Raúl Noyola Rocha.
En entrevista, el funcionario explicó que el incendio, además de provocar daños visibles en los establecimientos, expuso las estructuras a altas temperaturas, lo que pudo haber debilitado elementos fundamentales de las construcciones. Ante ello, señaló que será necesario realizar un dictamen estructural especializado para determinar si los locales pueden ser reconstruidos o si deberán ser demolidos.
Destacó que Acapulco es una zona con alta actividad sísmica, por lo que no se puede permitir que comerciantes o cualquier otra persona ingrese o permanezca en espacios cuya estabilidad estructural no esté garantizada. Agregó que la lluvia también representa un factor de riesgo, debido al peso que puede acumularse sobre las azoteas debilitadas por el incendio.
Precisó que Protección Civil realizó una evaluación técnica enfocada principalmente en los daños ocasionados por el fuego, pero aclaró que la dependencia no cuenta con especialistas estructuristas. Por ello, se solicitará la participación de profesionales externos que puedan emitir un dictamen especializado y, con base en sus conclusiones, determinar las acciones que deberán emprenderse.
Respecto a las causas del incendio, el coordinador señaló que la Fiscalía General del Estado todavía no ha entregado el peritaje correspondiente. Explicó que debido a que fueron alrededor de 108 locales afectados, las autoridades realizan una revisión prácticamente establecimiento por establecimiento, en busca de evidencias que permitan establecer cómo inició y se propagó el fuego.
Indicó que entre los elementos que son analizados se encuentran posibles acelerantes, instalaciones y cableado eléctrico, así como la dirección del viento registrada el día del incendio, aspectos que permitirán reconstruir la forma en que se desarrolló el siniestro. Añadió que Protección Civil también está a la espera de conocer los resultados de la investigación para realizar sus propios análisis.
Finalmente, Noyola Rocha informó que fueron aproximadamente 108 los locales afectados: 104 construidos con materiales de mayor permanencia, además de cuatro establecimientos semifijos ubicados en el exterior. Reiteró que ninguno puede ser ocupado por el momento y que las personas deberán mantenerse alejadas hasta contar con los dictámenes correspondientes y conocer si las estructuras serán demolidas, reconstruidas o sometidas a otro tipo de intervención.
“No, por el momento no, ni la gente que ande adentro, por lo débil que quedó la estructura y ahorita sobre todo que tenemos lluvia, la lluvia genera peso sobre las mismas azoteas, entonces es muy peligroso que anden ahí circulando hasta que tengan información de qué va a pasar con eso, pero para nosotros como protección civil, no es habitable”, concluyó.
