SADYHEL ASTUDILLO

 

Una de las noticias más impactantes de esta semana es la actualización de los procedimientos que están ocurriendo en Nuevo Balsas y las zonas cercanas en el municipio de Cocula, sobre el conflicto que tienen con la minera Media Luna. Quiero pensar que la mayoría de ustedes amables lectores están al tanto o por lo menos tiene una idea a qué hecho me refiero —espero y si— ya que es algo que nos debe de competer a todos. De no ser así, escribo un pequeño resumen sobre lo que se ha publicado en diversos medios en estos últimos días.

La minera Media Luna es subsidiaria de Torex Gold Resources, este ultima con dirección en Canadá; la minera desde 2013 comenzó a trabajar y a estudiar el suelo y subsuelo de Nuevo Balsas, con la intención de extraer oro y plata; para poder trabajar las tierras se llevaron a cabo varios acuerdos con ejidatarios, así como con las dependencias gubernamentales pertinentes para ese tipo de permisos.

De 2013 a 2016, la minera comenzó a realizar sus labores y poco a poco comenzar a cumplir los tratos acordados con los ejidatarios. Sin embargo hasta la fecha y a pesar de que la empresa ya está haciendo su trabajo de extracción, dan a conocer que no ha pagado lo acordado ni ha implementado medidas de control sanitario para las poblaciones aledañas ante los residuos que la minera emite.

Debido a ello varios vecinos de la zona, así como pescadores, desde este miércoles tienen un plantón en tres entradas principales en las instalaciones de la minera, exigen que se cumpla la firmado en 2013 así como una indemnización debido a que: ¡¡Los residuos y lixiviados del trabajo están llegando directo al rio!! En consecuencia los peces están huyendo, el agua se contamina y la pesca se viene abajo.

En esta colaboración, dejaré de lado —no porque no lo considere importante, sino porque se tocará en otro tema— el hecho de las faltas de pago e indemnizaciones. Quiero hacer énfasis en el daño que está causando esta empresa al rio y al ambiente en general y que al parecer todos lo están dejando en segundo plano.

Antes de comenzar les comparto la definición de lixiviado: Es el líquido resultante de un proceso de percolación de un fluido a través de un sólido. Generalmente arrastrando compuesto del sólido que atraviesa.

Está difícil por donde comenzar. Iniciemos con el aire, las personas que habitan esas localidades tiene que respirar y recibir en forma directa el polvo en la nariz y ojos, todos los días que la minera trabaje. Independientemente de que sea diario o no, el recibir una cantidad de polvo directo a nuestros pulmones no es para nada saludable, agreguemos que este polvo no es el “típico” de las calles, si no que viene del subsuelo, por lo tanto no sabemos qué tipo de contaminantes lleve con ellos.

Pasamos al suelo, en las notas de los periódicos no menciona cual es el método que la Minera está utilizando para trabajar, pero debido a que arroja lixiviados, se debe suponer que es el fracking, método que últimamente está de moda. Si no lo conocen los invito a que lean un poco al respecto y compartan la preocupación. En pocas palabras y de manera burda, el fracking consiste en “forzar” al subsuelo a expulsar el objeto de interés —en este caso metales preciosos, pero también se usa para extraer petróleo— esto por medio de enormes cantidades de agua a una alta presión que se aplican directo al suelo. El desperdicio de agua es enorme, el daño al subsuelo puede ser irreversible y en algunas ocasiones el material obtenido es mínimo.

Ahora, el agua. Toda esta agua mezclada con residuos debería de almacenarse y desecharse de una manera correcta, como residuo peligroso que es; sin embargo no lo hacen, esa es una queja de los manifestantes. Por más que las hayan conservado en presas, los fenómenos climatológicos recientes se encargaron de acercarlas al rio, de igual forma, solo adelantaron lo inevitable. Dentro del rio, lo peces son los primeros en resentir esta contaminación y en respuesta huyen, esto genera que la pesca disminuya y que los poco peces que se logren pescar puedan estar contaminados, lo cual enfermará a quien lo consuma, con las probabilidades de que estas personas pueden ser de otros estados y por ende diseminan la enfermedad.

Regresando a los peces, estos tendrán que migrar de forma involuntaria, tendrán que buscar un nuevo habitad donde alojarse, pero mientras no lo encuentren, unos morirán, otros se perderán y tampoco podrán reproducirse, disminuyendo su número y la pesca de estos en un mediano o largo plazo.

Cabe mencionar que una de las peticiones que hicieron los vecinos y ejidatarios, además de la indemnización económica es que, se coloque un hospital con médicos y medicamentos para tratar a las personas que enfermen debido a todos estos desastres. ¡¡Que ilusos!! Así traigan a la mayor eminencia de todos los médicos, simplemente, no podrá aliviar los males de todos los habitantes, de hecho los males que puedan generarse podrían ser irreversibles y el mejor tratamiento a ello sería retirarse ahí, e ir a respirar aire puro, limpiar sus pulmones, pero debido a la protesta, dudo que lo hagan.

Todos estos daños, a personas, a los animales y la naturaleza ¿Por qué? Por simple y llana avaricia, por explotar recursos que por demás están explotados, por obtener riqueza para un par de décadas y un par de personas, a cambio se reducirán varias décadas de esperanza para seguir viviendo en un mundo sano. Tristemente esa es la realidad con la que nos enfrentamos día a día y al parecer se pondrá peor.

He tomado por costumbre cerrar las colaboración con consejos o el lado positivo del tema a tratar, pero esta vez parece que no hay nada positivo, solo nos resta esperar a que esto se resuelva y que el resultado sea menos catastrófico para los habitantes humanos y animales de la región, porque para el planeta, el daño ya está hecho.

letrasadyhel@outlook.com