Temas cotidianos
Por Félix J. López Romero
Con actos delictivos exigen soluciones
Se ha vuelto práctica condenable que cuando una organización, quiere que las autoridades les resuelvan sus exigencias, lo primero que recurren es a la realización de marchas, plantones, cierre de carreteras, inclusive oficinas públicas, pretendiendo que con esos actos de presión lograran sus fines.
A principio de la presente semana un grupo de adultos mayores, miembros de la agrupación “Raymundo Carachure”, a la que están afiliados, pretendieron entrar por la fuerza al edificio Juan Álvarez, en el que se encuentran entre otras dependencias del gobierno estatal, la secretaría de Finanzas y Administración. Los empleados que allí laboran, cansados de soportar vejaciones de parte de sus agresores, se armaron de valor echando de sus instalaciones a los intrusos.
Lo que deseaban los miembros de la tercera edad, era que el gobierno estatal les resolviera un pliego petitorio, el cual debería hacerlo el ayuntamiento, porque lo que exigían es competencia de éste. Hoy en día es la Autopista del Sol la vía más agredida por los protestantes, llámense maestros, campesinos, normalistas y algunos otros; quienes la resguardan para un tránsito expedido, lejos de cumplir con la tarea que tienen encomendada, poco hacen para que el tránsito sea fluido, dejando que los manifestantes se apoderen de las instalaciones.
En el centro de la ciudad quienes asisten a jardines de niños, son llevados por sus educadoras al paso a desnivel, interrumpiendo la circulación vehicular, para que las construyan nuevas instalaciones o reparen las existentes. Ante todo lo que ocurre es tiempo de recomponer las cosas.
