* La candidata independiente a la Presidencia, cuyo esposo Felipe Calderón comenzó la guerra contra la delincuencia que ha dejado miles de muertos, dijo que la acción del prelado “es entendible” por la ausencia del Estado
Redacción
Luego de que el obispo de la Diócesis Chilpancingo-Chilapa, Salvador Rangel Mendoza, reveló haberse reunido con un líder del crimen organizado para evitar asesinatos de candidatos durante el proceso electoral en la Sierra de Guerrero, Margarita Zavala Gómez del Campo consideró que ante la debilidad o ausencia del Estado “es entendible” que ministros católicos busquen la tranquilidad para las familias.
La esposa del expresidente Felipe Calderón, quien en 2006 comenzó la guerra contra los grupos delictivos que ya ha dejado más de 200 mil muertos en 12 años, argumentó que lo que no se justifica es que el gobierno o un candidato hable de pactos con la delincuencia.
“Lo que no es justificable es que el gobierno no intervenga, que haya esa ausencia de Estado, por lo demás es entendible que un obispo o un pastor o cualquier líder de organización social, trate de calmar las cosas”, dijo después de reunirse con integrantes de la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM).
En este sentido, Zavala Gómez del Campo agregó que ni como candidata y mucho menos como presidenta dará amnistías ni pactará con el crimen, pues de lo que se trata es llevar a los criminales ante la justicia.
Antes, durante el discurso que ofreció a la cúpula de la iglesia católica, la ex panista dijo que irá por los votos de los feligreses. Además, confió en que a pesar de las diferencias que hay entre los candidatos a la Presidencia de la República prevalezca el respeto después de las elecciones en México y que cada uno haga lo que le corresponde para sacar adelante al país, pues las candidaturas, dijo, también sirven para unir.
“Sé también que como candidata a la presidencia de la República es también uno de los más grandes honores que he recibido o el más grande en términos patrióticos y sé que también sirve para unir, a unir a los mexicanos, y yo tengo profundas diferencias con Ricardo Anaya, con Meade y por supuesto con López Obrador, pero al final de cuentas también sé que nos tenemos que merecer respeto unos a otros y también sé que al día siguiente de las elecciones, es decir, que el 2 de julio si amanece para México”, subrayó.
Margarita Zavala también se declaró frente a los obispos como una hija de la Iglesia, y que aprendió a ser una laica comprometida.
