Ante el próximo inicio del ciclo escolar, el arzobispo de Acapulco, Leopoldo González González, llamó a las familias, profesores y estudiantes a asumir con responsabilidad el reto de fortalecer la educación en México, al considerar que esta tarea requiere de la participación conjunta de toda la sociedad.
A través de su comunicado dominical, destacó la importancia de tres alianzas fundamentales para el buen desarrollo de la labor educativa, donde los docentes, padres e hijos, puedan trabajar en un solo equipo para mejorar su desempeño escolar. Señaló que los padres tienen el derecho y deber de educar a sus hijos, mientras que la escuela representa un apoyo valioso para contribuir a su formación integral.
González González subrayó que los docentes no sólo transmiten conocimientos y desarrollan habilidades, sino que también educan mediante su ejemplo y manera de vivir. Por ello, consideró indispensable que exista una relación de colaboración entre padres y maestros, basada en el apoyo mutuo y orientada al bienestar y crecimiento integral de las nuevas generaciones.
El arzobispo también destacó que educar en valores es una responsabilidad compartida por familias, escuelas, comunidades, instituciones y autoridades, para que así se promuevan valores como el cuidado, la paz, la justicia, la bondad y la fraternidad, al considerar que en la educación se encuentra una semilla de esperanza para construir una sociedad más justa y armoniosa.
Finalmente, hizo énfasis en tres actitudes que resaltó son esenciales en la labor docente: la cercanía, el arte de corregir y la paciencia. Explicó que la cercanía cobra especial importancia ante los efectos que han dejado los huracanes, los sismos y la violencia, situaciones que han incrementado la ansiedad entre niños, adolescentes y jóvenes. Por ello, llamó a los maestros a estar atentos a las posibles señales de tristeza o preocupación entre sus alumnos, para así ofrecerles apoyo y acompañamiento.
