Alexis Blancas

Habitantes de la comunidad de Los Vallados, ubicada en la sierra del municipio de Ajuchitlán del Progreso, vivieron dos días de terror durante una incursión armada atribuida al grupo delictivo La Familia Michoacana, que dejó personas heridas y obligó a los pobladores a prepararse para abandonar sus hogares.

“Querían acabar con todos, no tuvieron misericordia, no les importó que hubiera mujeres y niños”, relató vía telefónica una mujer que se encontraba en la comunidad durante los hechos.

Indicó que la agresión comenzó la noche del jueves y se prolongó durante el viernes y durante ese tiempo, los habitantes solicitaron el apoyo de las fuerzas de seguridad.

Sin embargo, lamentó que la ayuda tardó más de 24 horas en llegar.

En fotografías y videos enviados a diferentes medios de comunicación se pudo observa, al menos, una vivienda con numerosos impactos de bala en paredes y techo, presuntamente provocados por armas de grueso calibre durante el ataque.

La habitante reclamó que, fue hasta el mediodía del sábado cuando elementos de la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA) arribaron a la zona.

Primero, efectivos militares llegaron a bordo de helicópteros y posteriormente ingresaron por tierra en unidades oficiales, lo que provocó el repliegue de los civiles armados.

A su llegada, los militares atendieron a las personas heridas y permanecieron en los alrededores de la localidad, mientras varios habitantes se preparaban para huir ante el temor de una nueva incursión.

La mujer que denunció los hechos recordó que no es la primera ocasión que Los Vallados enfrenta una situación de este tipo. En 2023, la comunidad también sufrió una incursión armada, lo que obligó a unas 60 familias a desplazarse hacia la localidad de San Antonio Las Tejas, donde permanecieron durante varios meses.

Asimismo, señaló que desde aquel episodio la comunidad carece de servicios médicos y educativos, dónde los jóvenes y adolescentes han tenido que trasladarse a municipios de la Costa Grande para continuar sus estudios, mientras que los niños reciben clases en línea.

Ante la reciente incursión, los habitantes hicieron un llamado al gobierno estatal y federal para que garanticen la seguridad en la zona y mantengan operativos permanentes en la sierra de Ajuchitlán del Progreso.

“Lo único que queremos es poder vivir en paz”.