Michel Vargas

ACAPULCO. —Luego de los sismos que se han registrado en distintos países y ante la cercanía del Día Mundial de la Asistencia Humanitaria, que se conmemora el próximo 19 de agosto, el arzobispo de Acapulco, Leopoldo González González, hizo un llamado a la ciudadanía a reconocer la importancia de la solidaridad y agradecer a quienes brindan ayuda a las personas y comunidades afectadas por situaciones de emergencia.

A través de su comunicado dominical, el sacerdote destacó que esta fecha busca exhortar a los gobiernos a respaldar a quienes brindan asistencia humanitaria y recordar conforme al derecho internacional en los conflictos armados se debe garantizarse el acceso de la ayuda a las personas necesitadas, además de proteger y respetar a la población civil, así como al personal médico y humanitario.

González González recordó las experiencias que han dejado los huracanes Otis y John, y los sismos que se han registrado en Guerrero donde numerosas personas de distintas partes de la república y de otros países se acercaron para apoyar a quienes enfrentaban mayores dificultades. Señaló que esos gestos de solidaridad deben mantenerse presentes, pues las situaciones críticas representan una oportunidad para sacar lo mejor de cada persona y fortalecer la esperanza colectiva.

El arzobispo también pidió mirar con gratitud a las comunidades que han recibido a familias y poblaciones desplazadas por la violencia. Aunque advirtió que en algunas regiones existen pueblos que han quedado prácticamente solos debido a las amenazas y acciones de grupos criminales, por lo que consideró indispensable reconocer que el bien común también implica garantizar la seguridad y el derecho de las personas a permanecer en sus comunidades.

En este sentido, destacó la importancia de escuchar a las víctimas de la violencia y darles un espacio en la información y la educación, con el propósito de generar conciencia sobre las consecuencias de la violencia y evitar que las agresiones contra la dignidad humana sean vistos como algo normal.

Finalmente, Leopoldo González afirmó que asistir a quienes atraviesan una situación crítica no es responsabilidad exclusiva de unas cuantas personas, sino una tarea de toda la sociedad.