La señora Teresa Laes García, artesana mascarera de la región Montaña de Guerrero, detalló que, junto a su esposo, lograron sacar adelante a su familia y darle estudio a sus 7 hijos, únicamente con la venta y producción de máscaras.
La artesana señalo que desde hace más de cuarenta años, junto a su esposo, quien ya era artesano, comenzaron a hacer máscaras de diferentes danzas y a venderlas en diferentes partes de la entidad.
“Desde 1985 comenzamos a hacer las máscaras ahí en Ayahualulco, porque había unas personas que hacían las máscaras, los mascareros de antes y mi esposo aprendió de uno de ellos”, relató.
Indicó que inicialmente, acudían al tianguis dominical de Chilapa a ofrecer sus productos, ofreciendo inicialmente máscaras de tlacololeros y tigres hechas de madera.
Sin embargo, la necesidad de expandir su negocio y llevar un sustento a su familia, los hizo llegar hasta Chilpancingo a ofrecer los productos que realizaban en su localidad.
“Después venimos aquí a Chilpancingo, vendiamos en la calle, traíamos poquitos por si venía gobernación levantarnos y nos fuéramos por qué no nos dejaban vender en la calle”, expresó.
No obstante, la constancia y ganas de sacar adelante a su familia, logro que años más tarde les pudieran dar un espacio donde ofrecer sus máscaras en la capital del estado.
“Y así empezó todo, aunque últimamente ya hacemos poco, mi esposo únicamente le enseña a mi hijo y mi hija, pero ellos están estudiando sus carreras, son los más pequeños”, informó.
Aunque aseguró que actualmente es poco la cantidad de producción en comparación con la que llegaron a tener hace algunos años, con ayuda de las máscaras lograron sacar adelante y darle estudios a sus 7 hijos.
“Estás máscaras se vendían bien, no eran tan bien pagadas, pero se vendían bien, hacíamos para Chilapa, aquí (Chilpancingo), Iguala , Taxco, nos compraban para restaurantes y asi nuestra economía fue mejorando”, comentó.
Finalmente, aseguró que, ni ella, ni su esposo han pensado en dejar de hacer máscaras algún día, pues es este oficio el que por más de 40 años los ha sacado adelante y solventado a su familia.
“Nos gusta hacer las máscaras, también damos los talleres, la verdad es que nos encanta estar aquí y lo seguiremos haciendo”, concluyó.
