Integrantes de la Misión Civil de Observación que se dirige a la comunidad de Alcozacán, municipio de Chilapa de Álvarez, denunciaron que autoridades estatales y federales incumplieron el compromiso de brindar medidas de seguridad para su ingreso a la zona donde recientemente se registraron ataques armados y desplazamientos forzados.
El director del Centro de Derechos Humanos de la Montaña “Tlachinollan”, Abel Barrera Hernández, informó que la misión está integrada por organizaciones sociales, observadores de derechos humanos, periodistas y representantes nacionales e internacionales que buscan documentar las agresiones sufridas en las comunidades indígenas de la Montaña Baja de Guerrero.
De acuerdo con el activista, existía un acuerdo con autoridades federales, estatales y municipales para acompañar el recorrido de la misión hacia Alcozacán, sin embargo, el apoyo fue cancelado horas antes del arribo a la región de la Montaña.
Según el pronunciamiento, alrededor de las 10 de la mañana de este jueves 22 de mayo, cuando la misión se encontraba a unos 40 minutos de llegar a Tlapa de Comonfort para reunirse con integrantes de “Tlachinollan” y corporaciones de seguridad, Jesús Plácido, promotor del Consejo Indígena y Popular de Guerrero – Emiliano Zapata, fue notificado de que ninguna corporación estatal brindaría acompañamiento.
La misma información fue comunicada a integrantes del centro de derechos humanos “Tlachinollan” y a beneficiarios del Mecanismo de Protección para Personas Defensoras de Derechos Humanos y Periodistas.
Ante ello, las organizaciones responsabilizaron al Estado mexicano y a los tres niveles de gobierno por cualquier situación que ponga en riesgo la integridad de quienes participan en la Misión Civil de Observación.
Finalmente, hicieron un llamado a organizaciones nacionales e internacionales para exigir garantías de seguridad y denunciar la situación de violencia que enfrentan las comunidades indígenas de la entidad.
Las organizaciones señalaron que las comunidades de Tula, Xicotlán y Acahuehuetlán han sufrido ataques con drones y armas desde el pasado 6 de mayo, hechos que provocaron el desplazamiento de más de mil personas.
Las familias desplazadas se refugiaron inicialmente en Alcozacán, aunque esa comunidad también fue atacada el 11 de mayo, lo que derivó en un nuevo desplazamiento de habitantes y refugiados, sumando más de dos mil personas desplazadas en la zona.
