MÉXICO.— A pesar de los avances en participación económica, las mujeres en México continúan enfrentando condiciones laborales más precarias que los hombres, según datos recientes del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).

Las cifras, difundidas en el contexto del Día Internacional de la Mujer, muestran que la tasa de participación económica femenina alcanzó 45.7 por ciento al cierre del tercer trimestre de 2025, muy por debajo del 75.1 por ciento registrado entre los hombres, lo que representa una brecha de 29.4 puntos porcentuales.

Aunque las tasas de desempleo entre ambos grupos son similares —3.0 por ciento para mujeres y 2.8 por ciento para hombres— las diferencias se acentúan al analizar los niveles salariales.

El 46.7 por ciento de las trabajadoras percibe hasta un salario mínimo, mientras que entre los hombres la proporción es de 34 por ciento.

En contraste, en el rango de ingresos de uno a dos salarios mínimos, la presencia masculina es mayor, con 33.6 por ciento, frente al 25.6 por ciento de las mujeres.

Las condiciones laborales también reflejan una mayor vulnerabilidad para la población femenina.

De las 24.3 millones de mujeres ocupadas en el país:

El 55.9 por ciento trabaja en la informalidad.

El 9.4 por ciento realiza actividades sin recibir remuneración, más del doble que el 4.5 por ciento registrado en hombres.

Solo el 3.5 por ciento ocupa el rol de empleadora, mientras que en los hombres la proporción llega al 6.7 por ciento.

Incluso con niveles educativos altos, las mujeres enfrentan obstáculos para mejorar sus condiciones laborales.

El fenómeno de la subocupación —personas que necesitan trabajar más horas— afecta al 39.7 por ciento de las mujeres con educación media superior o superior, frente al 36.8 por ciento de los hombres con el mismo nivel académico.

Además, la llamada brecha laboral alcanza el 20.8 por ciento entre las mujeres, mientras que en los hombres es de 14.3 por ciento.

Un dato relevante es que el porcentaje de mujeres disponibles para trabajar, pero que no logran incorporarse al mercado laboral, asciende a 12.1 por ciento, casi tres veces más que el 4.8 por ciento registrado en los hombres, situación relacionada en muchos casos con responsabilidades de cuidado.

La participación laboral femenina también presenta variaciones significativas según la entidad federativa.

Estados como Colima, con 56.6 por ciento, y Ciudad de México, con 54.8 por ciento, encabezan la integración de mujeres al mercado laboral.

En contraste, Chiapas (32.5 por ciento) y Veracruz (36.3 por ciento) registran los niveles más bajos, asociados a condiciones económicas regionales y a barreras socioculturales que limitan la participación femenina.