Directores de sistemas educativos de nivel medio superior exigieron al Instituto Nacional de la Infraestructura Física Educativa (INIFED), transparente el destino de aproximadamente 30 millones de pesos destinados para la reparación al menos 19 planteles afectados por el huracán Otis.

En conferencia de prensa, los directivos señalaron que las obras que habían comenzado a realizarse quedaron inconclusas desde el pasado mes de enero, situación que ha provocado conflictos con algunos padres de familia que piden explicaciones ante esta situación.

Durante su intervención, la directora del Centro de Capacitación para el Trabajo Industrial (CECATI) número 41, ubicado en la calzada Pie de la Cuesta, Elenitza Stamatakis Figueroa, comentó que la empresa constructora argumentó que no le habían liberado los recursos para continuar con las obras.

Comentó además que en diciembre pasado la constructora se presentó en los planteles para informar sobre los trabajos asignados y solicitar acceso para ejecutarlos. Sin embargo, después de permitir el ingreso del personal, las labores se suspendieron al mes siguiente, sin que hasta el momento los responsables hayan ofrecido una solución concreta sobre la disponibilidad del presupuesto.

“En el mes de diciembre llega la constructora, nos comenta que tenemos trabajos asignados, recursos asignados y que les permitamos la entrada a los planteles para que lo puedan ejercer. Los directores, pues aquí presentes les dimos entrada a la constructora para poder llevar a cabo los trabajos. Sin embargo, en el mes de enero ya no continuaron con ellos”, dijo.

Los directivos, señalaron que a cada plantel se le asignarían aproximadamente un millón 300 mil pesos, como parte de una bolsa total cercana a los 30 millones de pesos para atender los daños ocasionados por el huracán Otis. Asimismo, afirmaron que algunas obras ya habrían sido facturadas y reportadas como concluidas, pese a que los trabajos no se realizaron.

Finalmente, pidieron al INIFED verifique e informe sobre el estado de los recursos y la falta de atención en los planteles de Acapulco y Coyuca de Benítez que aún continúan con daños.