Jesús Saavedra

La gobernadora Evelyn Salgado Pineda afirmó que los integrantes de las Fuerzas Armadas, “cumplen con disciplina, lealtad y profundo amor a nuestro país y en Guerrero conocemos muy bien el significado de esta entrega; la hemos visto en los momentos más difíciles, en los huracanes, los desastres naturales, en las comunidades, las costas, la sierra, en las ciudades donde nuestras fuerzas armadas han estado presentes para auxiliar, proteger y acompañar a nuestro pueblo. Por eso, desde Guerrero les expresamos nuestro reconocimiento y nuestra gratitud”.

Este domingo la gobernadora acudió como invitada a la ceremonia militar por el 179 aniversario de la gesta heroica de los Niños Héroes en las instalaciones de la 35 Zona Militar en Chilpancingo.

Evelyn Salgado Pineda hizo una reseña histórica de la gesta de cadetes del Colegio Militar “defendieron Chapultepec en uno de los momentos más difíciles que ha enfrentado nuestra nación, frente a tropas invasoras que lo superaban ampliamente en número y armamento, resistieron con valor y cumplieron con su deber hasta el último momento”.

Resaltó que el mando que encabezó la defensa de Chapultepec “correspondió a un hijo ilustre de Guerrero, el general Nicolás Bravo; en aquella resistencia participaron también el general José Mariano Monterde, director del Colegio Militar, los alumnos del plantel y los integrantes del batallón activo de San Blas”.

Señaló que en la historia del país quedaron inscritos los nombres de Juan de la Barrera, Juan Escutia, Vicente Suárez, Agustín Melgar, Fernando Montes de Oca y Francisco Márquez, “pero la defensa de Chapultepec fue una acción colectiva, junto a ellos combatieron otros alumnos del Colegio Militar y numerosos soldados mexicanos, muchos de los cuales también resultaron heridos, fueron hechos prisioneros o perdieron la vida en defensa de nuestra nación”.

Afirmó que México “se ha construido con generaciones de mujeres y de hombres que estuvieron dispuestos a defender su soberanía, su libertad y su dignidad, y para las y los guerrerenses esta conmemoración tiene un significado muy especial, Nicolás Bravo llevaba consigo la historia y el carácter de esta tierra del sur, la misma tierra insurgente de Vicente Guerrero, la tierra de Juan Álvarez, la tierra que acompañó las grandes luchas de México y que ha defendido siempre con enorme dignidad la libertad y la soberanía de nuestra patria”.

Hizo un reconocimiento a los integrantes de las Fuerzas Armadas, “cumplen con disciplina, lealtad y profundo amor a nuestro país y en Guerrero conocemos muy bien el significado de esta entrega; la hemos visto en los momentos más difíciles, en los huracanes, los desastres naturales, en las comunidades, las costas, la sierra, en las ciudades donde nuestras fuerzas armadas han estado presentes para auxiliar, proteger y acompañar a nuestro pueblo. Por eso, desde Guerrero les expresamos nuestro reconocimiento y nuestra gratitud”.

Salgado Pineda agregó que a 179 años de la gesta de Chapultepec, “nos recuerda el valor de la unidad nacional, nos recuerda que la soberanía se defiende todos los días y nos recuerda que por encima de cualquier diferencia existe algo que nos une y que nos pertenece a todas y a todos: México”.

Agregó que se debe honrar a quienes “entregaron su vida por nuestra patria, reafirmando también nuestra responsabilidad con ella, la responsabilidad de seguir construyendo todos los días un país libre, soberano, justo y en paz; un México que esté siempre a la altura de su historia y sobre todo a la altura de su pueblo”.

El comandante de la 35 Zona Militar, Juan Ignacio Hernández Velazco resaltó esta fecha que es “muestra de heroísmo y lealtad que marcó la historia en el Castillo de Chapultepec, en la que seis jóvenes mexicanos entregaron sus vidas con valentía y arrojo, a quienes el pueblo con gratitud ha llamado Niños Héroes, quienes convencidos de la importancia que tenía resguardar los intereses supremos de la patria, como la preservación de su territorio, su independencia y la seguridad de todos los mexicanos, conscientes de que para servir a México era necesario el bien supremo para salvaguardar nuestro honor con valentía y sacrificio ante el ataque inminente de un ejército enemigo”.

Señaló que esa gesta sigue viva “en la memoria de cada soldado y es una fuente de inspiración, al recordar que a pesar de que los cadetes del heroico Colegio Militar tenían la oportunidad de retirarse del plantel y resguardarse en sus hogares, los jóvenes valerosos decidieron tomar las armas y custodiar sus puestos como muestra de lealtad incondicional a su colegio, a su lábaro patrio, siendo ellos la última defensa interpuesta en su camino hacia el corazón de la Ciudad de México, durante el asalto cuerpo a cuerpo de las fuerzas invasoras, a fin de evitar que la bandera nacional fuera mancillada por el invasor”.

Subrayó que el teniente Juan de la Barrera y los cadetes Juan Escutia, Agustín Melgar, Vicente Suárez, Fernando Montes de Oca y Francisco Márquez “ofrendaron sus vidas, convencidos de que su sacrificio formaría generaciones de mexicanos comprometidos con esta gran nación”.

Dijo que como integrantes del Ejército en México heredaron “el compromiso ineludible de luchar permanentemente por hacer de México un gran país; los integrantes de este honorable institución armada quienes portamos el uniforme militar tenemos el privilegio de trabajar por nuestro país como soldados, como pueblo y surgidos de él y a él nos debemos tener como objetivo final servir con voluntad y pasión a nuestra sociedad”, añadió.

En el presídium estuvieron presentes la presidenta de la Mesa Directiva del Congreso, Erika Guillén Román; el presidente del Tribunal de Justicia, Ricardo Salinas Sandoval; Fiscal, Jesús Torres Ojeda; Francisco Rodríguez Cisneros; el secretario de Seguridad, Antonio Ledesma Osuna; el comandante de la VIII Región Naval, Martín Enrique Barney Montalvo; el coordinador estatal de la Guardia Nacional, Oscar García Ponce de León.