Jesús Saavedra

Transeúntes, vecinos y automovilistas del centro de esta ciudad hicieron un llamado al presidente municipal de Chilpancingo, Gustavo Alarcón Herrera, para que concluyan los trabajos de reparación de una tubería de agua potable en las calles Teófilo Olea, esquina con Galo Soberón.

En ese sitio, desde hace más de un mes, una cuadrilla de la Comisión de Agua Potable y Alcantarillado de Chilpancingo (Capach) abrió un hoyo en la calle para reparar una tubería de agua que estaba dañada.

La tubería fue reparada y a la fecha el hoyo sigue abierto, se han presentado accidentes en la zona y, a pesar de las constantes quejas, llamadas a la Capach, los trabajadores no se han presentado a concluir la obra.

Arriba de esa obra inconclusa se encuentra el Primer Tribunal Colegiado en Materia Civil y del Trabajo, también las oficinas de la Comisión Estatal de Defensa de los Derechos Humanos, es una zona escolar de las preparatorias y estancia infantil de la UAGro.

Por ende, esa zona donde se encuentra la obra es una de las más transitadas por peatones y automovilistas, que a diario tienen que esquivar el hoyo que dejó abierto la Capach.

En la noche y por la falta de alumbrado público, se han registrado varios percances en los peatones que han caído a este hoyo y que, después de un mes, sigue abierto a pesar de que ya se reparó la tubería dañada.

Habitantes de la capital se quejan precisamente de que las reparaciones que hacen trabajadores de Capach de agua y drenaje tarden más de un mes; primero en abrir en donde se presente una falla y requiera reparación, luego en reparar esa falla, después en cerrar el hoyo que abrieron y finalmente en retirar los escombros que dejan esas reparaciones.