Alexis Blancas
A más de cinco meses del asesinato del abogado Anselmo Campuzano Martínez, familiares y amigos se instalaron en plantón y se declararon huelga de hambre al exterior de las instalaciones de la Fiscalía General del Estado (FGE) en Chilpancingo, para exigir justicia y denunciar la falta de avances en las investigaciones.
El padre de la víctima, Anselmo Campuzano Reyes, reprochó la lentitud con la que la autoridad ha llevado el caso, al señalar que hasta el momento no hay personas detenidas por el homicidio.
Ante ello, solicitó que la carpeta de investigación sea reasignada a otra área distinta a la Fiscalía de Homicidios, con el objetivo de que se acelere el proceso.
El denunciante aseguró que, pese a las constantes solicitudes de información, el fiscal especial encargado no ha presentado avances sustanciales, lo que ha generado que el proceso continúe estancado desde hace cinco meses.
De acuerdo con la versión de los familiares, el abogado fue atacado a balazos el pasado 3 de octubre, cuando salía de la delegación de la FGE en Iguala con dirección a su oficina.
Aunque logró trasladarse a un hospital, falleció al día siguiente a consecuencia de las heridas.
Sobre las posibles causas del crimen, el padre de la víctima señaló que su hijo llevaba casos en contra de un agente del Ministerio Público.
En ese contexto, responsabilizó a personal de la propia Fiscalía, al considerar sospechoso que días después del homicidio, dos elementos del Ministerio Público en Iguala fueran reubicados a otras regiones.
Asimismo, denunció presuntas irregularidades en la integración de la carpeta de investigación, entre ellas la falta de pruebas de balística, la ausencia de videos de cámaras de vigilancia y la omisión en el análisis de registros telefónicos de posibles implicados.
Minutos después de haber iniciado su movilización, los familiares ingresaron a la FGE a una reunión, misma que rechazaron, ya que indicaron que únicamente la aceptarán con el Fiscal general del Estado.
