Alexis Blancas
Entre 1950 y 1960, la Feria de Chilpancingo, San Mateo, Navidad y Año Nuevo se instalaba en los alrededores de la plazoleta del barrio de San Mateo, de donde tomó su nombre al ser uno de los barrios más populares de la época, recordó el escritor guerrerense Juan Sánchez Andraka.
En entrevista, Sánchez Andraka señaló que la feria no tuvo un origen religioso, sino comercial; sin embargo, se le agregó el nombre de San Mateo porque durante muchos años se instaló en ese lugar.
Expresó que, entre las décadas de los 50 y 60, los puestos de comercio y los juegos mecánicos se colocaban alrededor del jardín, lo que hoy es la plazuela del barrio.
“Las mujeres daban vueltas por un lado y los hombres por otro para encontrarse y, con serpentinas, tú le tirabas una serpentina a la muchacha que te gustaba. Si ella la tiraba, era que estabas perdido, pero si la recibía, era que ya habías triunfado”, relató.
Recordó que los juegos mecánicos, los puestos de comida y otros comercios se instalaban sobre las calles 16 de Septiembre e Hidalgo, hasta llegar al centro. El corral de toros se colocaba en un terreno baldío frente al SUSPEG, donde actualmente se ubica el Centro de Atención Infantil (CAI) de San Mateo, y el porrazo de tigres se realizaba en una playa del río Huacapa.
“Se adornaba con heno, que nosotros le llamábamos ‘pascle’, y con ocote y con papel crepé, y esa era nuestra feria”, indicó.
Señaló que el nombre de “Navidad y Año Nuevo” se agregó años después, extendiendo la festividad hasta el 6 de enero, en honor al entonces gobernador del estado, Baltazar R. Leyva Mancilla, por motivo de su cumpleaños.
En cuanto al Paseo del Pendón, dijo que en aquel tiempo únicamente se realizaba un recorrido del estandarte de la feria, acompañado por un pequeño grupo de danzas locales.
“Yo recuerdo a don Salomón Peralta y a don Federico Memije, que eran los que llevaban el pendón, pero era con danzas locales. Ellos, incluso, las danzas no cobraban; hacían promesa y además amaban a su barrio, querían que quedara bien. San Mateo era el encargado de la feria”, comentó.
Con el crecimiento de Chilpancingo, las calles del barrio ya no fueron insuficientes para albergar la feria, por lo que esta cambió de sede. Sin embargo, durante la administración del exgobernador Alejandro Cervantes Delgado, se donaron los terrenos para su instalación y se conformó el primer patronato.
“Alejandro Cervantes la ubicó donde están ahora los terrenos de la feria y nombró un patronato para su organización; ya no podía ser el barrio. El primer presidente del patronato se llamó Guillermo Villalva Ruiz y el gobierno dio subsidio”, señaló Sánchez Andraka.
