* Rigoberto Acosta, miembro de esa organización, dijo que “hay varias generaciones de familias en la sierra que tienen como única opción de ingreso, la producción y venta de la goma” que se extrae de esa flor

 

* El valor de la producción anual de amapola en la sierra se estimaría en 104 millones de pesos, si se parte de que cada comunidad de la sierra produjera al menos un kilo de goma, revela el también exsecretario de Desarrollo Rural del estado

 

ALONDRA GARCÍA

 

El Consejo Regional de la Sierra de Guerrero (Cresig) respaldó ayer la propuesta del gobernador Héctor Astudillo Flores, para legalizar el cultivo de la amapola con fines medicinales.

Ayer, varios líderes de esta organización se reunieron en Chilpancingo para analizar la propuesta hecha por el mandatario estatal y finalmente concluyeron que se trata de una medida “viable y acertada”.

El dirigente del Cresig, Rigoberto Acosta González, coincidió con el mandatario en que la legalización de la amapola con fines medicinales, ayudaría a disminuir los niveles de violencia en Guerrero y garantizaría el ingreso de las familias de la sierra.

Argumentó que el cultivo y la venta de la goma de opio se convirtieron en el único modo de vida de los habitantes de la sierra de Guerrero, debido a los niveles de marginación, abandono y falta de atención que padecen.

Además, dijo, la siembra de la amapola en la sierra se ha convertido ya en “una cuestión cultural”, ya que este cultivo ilícito se ha realizado de manera ininterrumpida desde la década de los 70’s.

Por ello, Acosta González indicó que “ya hay varias generaciones de familias en la sierra que tienen como única opción de ingreso la producción y venta de la goma de amapola”.

Por estos dos motivos, consideró que difícilmente el gobierno federal erradicará la siembra de este cultivo ilegal.

Ante esta situación, sostuvo que la legalización de la amapola con fines medicinales resulta una propuesta viable, además que el tráfico ilegal de esta sustancia provoca un “altísimo nivel de violencia” que se padece en la entidad.

Advirtió que esta es provocada por la pugna entre los grupos criminales para controlar el acopio y la distribución de la goma de amapola. Por ello, insistió en que su legalización ayudaría a disminuir los niveles de violencia.

“Bajo estas consideraciones, pensamos que debiera de abrir un espacio para la reflexión, para la discusión entre algunos sectores de la sociedad, principalmente para la gente de la sierra, para escuchar de viva voz cuáles han sido los motivos, las consideraciones que tienen estas familias para seguir sembrando amapola”, consideró.

El también ex secretario de Desarrollo Rural de Guerrero comentó que en días pasados se reunió con algunos amigos de la sierra de Coyuca de Catalán, quienes le plantearon que para dejar el cultivo de amapola, primero es necesario que el gobierno en sus tres niveles apoye a esta región con proyectos productivos e incentiven el aprovechamiento de los recursos maderables.

El dirigente del Cresig destacó el éxito que han tenido los sistemas producto maguey-mezcal y aguacate.

Aclaró que el Cresig no se convertirá en una organización promotora de la iniciativa del gobernador, porque “eso tendría implicaciones a otro nivel”, al cual, dijo, “no quisiera referirse”.

Sin embargo, explicó que el Cresig sí respaldará la iniciativa y esperará a que el poder Legislativo, tanto local como federal, abra espacios de discusión en este tema y asuma la responsabilidad de discutir la iniciativa.

También advirtió la necesidad de que se involucre a investigadores y especialistas en el área de la salud, para conocer cuáles son las implicaciones del consumo de la heroína (droga que se produce con la goma de amapola) y los usos medicinales de esta sustancia.

Estadísticas de la amapola

El también exsecretario de Desarrollo Rural de Guerrero presentó una serie de estadísticas sobre la producción de amapola, la cual, dijo, obtuvo su organización a través del trabajo con las comunidades.

Un jornalero que es contratado por un productor de goma de opio recibe un salario diario que va de 250 a 500 pesos. Además, su patrón está obligado a darle sus tres comidas, refresco y todos los cigarros que requiera durante el día.

En la sierra de Guerrero, recientemente decretada como Octava Región Económica por el exgobernador Rogelio Ortega Martínez, hay mil 287 comunidades formalmente establecidas.

El valor de la producción anual de amapola en la sierra es de 104 millones 247 mil pesos.

“Es un cálculo bastante conservador, considerando que cada comunidad produjera un kilo de opio, dándole un primer proceso de industrialización para hacer la base y vendiéndola a precios verdaderamente conservadores”, aclaró Acosta González.

El precio del kilo de goma de opio, dijo, va de los 8 mil hasta los 30 mil pesos. Su valor depende de la temporada del año en la que se cultive.

La goma que se produce durante la temporada “de la seca” es más costosa que la producida durante la temporada de lluvias, debido a que tiene “mayor consistencia”.

La ganancia de 104 millones 247 mil pesos que deja anualmente la producción de amapola se distribuye entre 17 mil 952 familias de la sierra. Cada familia tiene aproximadamente ocho miembros.