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miércoles, 10 agosto , 2022

Lectura Política / Noé Mondragón

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Objetivos políticos de las dos nuevas secretarías

 

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Noé Mondragón

 

Los acuerdos políticos entre las distintas fracciones legislativas, fueron evidentes en la sesión del pasado miércoles en el Congreso local, con el fin de plancharle la llegada al gobernador electo del PRI, Héctor Astudillo Flores, quien tomará posesión el próximo martes 27 de octubre. Y es que, sin órganos de gobierno bajo su control –desde fiscales, presupuestales, de justicia y políticos—, la gobernabilidad se antoja complicada y muy difícil para ser destrabada por un mandatario estatal que encontrará literalmente en llamas, a una entidad compleja para ser gobernada, en su propia naturaleza sociológica. Hay puntos que se deben ubicar con precisión respecto de lo anterior.

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LAS NUEVAS SECRETARÍAS.- La creación de dos nuevas secretarías por parte del Congreso local, deben ubicarse en contextos políticos y orientados a generar justamente, la ansiada gobernabilidad. Se lee así: 1.- Al crear en la  Ley Orgánica de la Administración Pública del  Estado de Guerrero,  la Secretaría de Planeación y Desarrollo Regional, los diputados locales ya sabían de qué se trababa y hacia dónde caminaba la intención. Porque fusiona al Comité de Planeación para el Desarrollo del Estado de Guerrero (Copladeg) que manejaba presupuesto e inducía inversiones tanto a nivel local como federal. Y de acuerdo a sus objetivos, se encargaba de “la elaboración y permanente actualización del Plan Estatal de Desarrollo”. Hoy la nueva secretaría se atribuirá lo anterior en función de que será el órgano encargado de dirigir la programación, elaboración, seguimiento y evaluación del Plan Estatal de Desarrollo, los Programas Regionales y Sectoriales, con la participación de las demás dependencias y entidades del Poder Ejecutivo. De ahí que, el personaje que llegue como titular de esta dependencia, se hará efectivamente, de una gran capacidad de operación política y aplicación de millonarias partidas presupuestales. Se convierte de algún modo, en estratégica. Y eso es justamente, lo que el gobernador electo pretende. 2.- Otro órgano que no estaba elevado a la condición de Secretaría, pero que ya operará como tal, es la antigua Contraloría Estatal. Así y desde el pasado miércoles, funcionará como Secretaría de Contraloría y Transparencia Gubernamental. Sus funciones como se indica, incluirán todo lo relativo a la vigilancia y fiscalización de los órganos de trasparencia y acceso a la información pública, cuyos ex titulares se han enriquecido criminalmente con los presupuestos públicos. Y desde luego, podría servir también como cierto contrapeso a la Auditoria General del Estado (AGE), convertida hasta hoy, en un instrumento de presión y golpeteo político. De hecho, algunos personajes del poder evalúan la posibilidad de encontrar algunos choques entre ambas dependencias, en aras de ventilar o mantener en la secrecía, ciertas informaciones riesgosas, en lo referente al manejo y aplicación de los recursos públicos. 3.- La AGE mantiene como titular de la misma, al aguirrista Alfonso Damián Peralta. Por cuestiones de elementales valores entendidos, es obvio que, políticamente ya cumplió su ciclo. Y debe irse. Lo hizo en su momento, el zeferinista Arturo Latabán López, quien asumió el cargo en diciembre de 2010 –para cubrirle las espaldas al ex gobernador perredista— y renunció el 30 de mayo de 2014, para abrirle paso a Damián Peralta. Se entiende que éste último podría mantenerse en el cargo unos cuantos meses, a fin de operar la misma maniobra realizada por Arturo Latabán. O en el mejor de los casos, que Héctor Astudillo y el ex gobernador Ángel Aguirre, pacten su permanencia. Porque el origen de su nombramiento está en el Congreso local. Y ahí el PRI es mayoría. O la primera minoría. Pero es evidente que la AGE debe fortalecerse. El gobernador electo está obligado a sacarla del bache y de las inercias políticas en que se ha mantenido.

HOJEADAS DE PÁGINAS…En corrillos políticos se da como un hecho consumado, la designación del panista Florencio Salazar Adame, como Secretario General de Gobierno, en la próxima administración astudillista. Florencio es un buen cuadro político. Que conoce y sabe operar los hilos del poder local. Pero quien trae el pulso de la actividad política y social reciente en la entidad, es el exdiputado local tricolor, Héctor Apreza Patrón, quien también está en la puja. A ver por cuál de los dos se decide Astudillo.

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