Temas Cotidianos

Por Félix J. López Romero

 

No caer en populismo

Una fotografía publicada en este periódico, seguramente pagada por el ayuntamiento, hace mirar lo laborioso del alcalde Marco Antonio Leyva Mena, a quien se le ve ayudando a trabajadores bacheando calles de la ciudad, las cuales destruyeron de manera parcial las lluvias, cuyo ciclo todo indica tocó a su fin.

Lo realizado por el alcalde es una tarea populista, mediante la cual desea que la población, sepa tiene una autoridad que está pendiente de todo lo que requiere, para el logro de mejores días futuros.

Si para la prestación de servicios públicos, tiene cada uno de ellos un titular cuya obligación es atender en renglón que ha sido puesto bajo su responsabilidad, sale sobrando que Leyva Mena los auxilie cuando en esas tareas, debe solamente ponerles una atención permanente, para lograr tener una ciudad bien atendida de cualquier reclamo vecinal.

Por su lado la población debe colaborar con las autoridades, para tener una ciudad con un mejor aspecto, lo que se logrará no depositando la basura en las calles, pagar el servicio del agua potable a tiempo, para que la Comisión Federal de Electricidad no suspenda el servicio, etc. Cuando el causante cumpla con sus obligaciones fiscales, podrá accederse a tener un lugar del cual sus pobladores se sientan satisfechos.

 

Respaldan declaración

Alta parte de la población está de acuerdo, con las declaraciones formuladas a la prensa, por el secretario dela Defensa Nacional, general Salvador Cienfuegos Zepeda, quien se negó de manera rotunda que miembros de organismos de derechos humanos, interroguen a un grupo de soldados sobre los hechos ocurridos en la ciudad de Iguala, altamente publicitados por la prensa internacional.

Con voz enérgica el titular de la Sedena dijo tajante no poder permitir sean interrogados sus soldados, por miembros de la Organización de las Naciones (ONU), mediante el Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI). Para solicitarle al gobierno de México atender recomendaciones que le fueron hechas, estuvo en el país Zeid Ra!ad Al Hussein, alto comisionado de la ONU, quien manifestó que las autoridades mexicanas deben atender la recomendación que le fue hecha.

Desde que acontecieron los sucesos de Iguala, la Procuraduría General de la República (PGR) se abocó a investigarlos deteniendo al poco a sus presuntos autores, lo que no fue aceptado por los padres de los estudiantes desaparecidos; otras investigaciones convergen en lo dado a conocer por el gobierno mexicano.

Pretender inmiscuirse en problemas internos de México, dieron origen que el general Cienfuegos dijera no, a la pretensión que organismos internacionales de interrogar a soldados, como si tuvieran la calidad de ministerio públicos.

Este caso que debió quedar en manos del ministerio público se politizó; de allí la intromisión de organismos internacionales cuyas tareas son las de no permitir la violación de los derechos humanos, sin entrometerse a la persecución de delitos, que caen dentro de otra esfera.

 

Revisión de nóminas

Ingrata sorpresa es la que tuvo el recién alcalde de Iguala, Esteban Albarrán Mendoza, cuando al revisar la nómina del ayuntamiento, comprobó que en los últimos meses creció con la contratación de 500 nuevos empleados, cuyas labores no especificó en qué consisten, aunque lo más probable sean simples “aviadores”, porque no se ha podido determinar a qué área fueron asignados.

Lo que ocurre en el ayuntamiento igualteco, acontece en otros muchos, sobre todo en donde se manejan altos presupuestos, que permite dar acomodos a los amigos y recomendados. En Acapulco el alcalde Evodio Velázquez Aguirre, al revisar nóminas de diversas dependencias del ayuntamiento que encabeza, localizó a gente que figura en ellas, sin que se conozca su asignación, aunque de seguro irán a la tesorería a urgir el pago de un salario que no devengan.

Hasta el momento el alcalde de Chilpancingo, Marco Antonio Leyva Mena, no ha declarado si en el ayuntamiento que encabeza, existen quienes ganan sin laborar. En su primera semana de estar al frente de la comuna, se ha concretado a expedir algunos nombramientos, de quienes lo auxiliaran en su encomienda.

Se desconoce hasta ahora si su antecesor, Mario Moreno Arcos, le dejó como herencia quienes cobran sin trabajar. Chilpancingo es un municipio pobre, que no puede darse el lujo de dilapidar recursos económicos entre amigos y compadres; los ingresos a la tesorería deben tener una correcta aplicación. De no ser así, la capital estatal seguirá siendo la menos atractiva, porque el dinero destinado para las obras públicas, irá a dar a los bolsillos de quienes como parásitos, todo se llevan y nada bueno aportan.

 

Negociar la ley

Motivados por los lamentables hechos ocurridos en Iguala, los días 26 y 27 de septiembre del año pasado, en donde perdieron la vida seis personas, en tanto 43 estudiantes de Ayotzinapa desaparecieron sin dejar el menor rastro, grupos de sus compañeros han cometido infinidad de delitos, que van desde el secuestro de camiones del servicio público, hasta la quema y lapidación de oficinas gubernamentales, pese a esto pretenden negociar con autoridades federales para que cancelen las averiguaciones previas que han sido levantadas, todas relacionadas con los muchos delitos cometidos.

Se vería muy mal que las exigencias de los estudiantes, les fueran cumplidas tal y como son sus deseos. La ley no debe ser selectiva, pagando sus culpas quienes las hayan cometido. Los habitantes de esta ciudad han sido testigos, de los muchos desmanes cometidos por estudiantes que no estudian, porque de hacerlo estarían en las aulas, no causando daños a terceros ajenos a lo sucedido.

El que la hace la paga, reza conocido adagio; la ley no debe ser selectiva pagando sus culpas quienes las tengan. Los normalistas le están exigiendo a la Secretaría de Gobernación, cancele las averiguaciones. Han errado el tiro porque ha sido el ministerio público, quien levantó las averiguaciones, no Gobernación cuya función es ajena a las cuestiones policiacas. De haber desistimiento en las órdenes de aprehensión, debe ser la Procuraduría de Justicia la que lo lleve a cabo.

La entidad no encontrará la paz y tranquilidad que reclama, mientras sea tolerante con quienes la agreden. Si existen las averiguaciones se les debe dar curso, para que paguen sus culpas quienes las tengan; así de fácil.