Jesús Saavedra
La dirección de Recursos Naturales y Ecología de Chilpancingo ya autorizó “derribar” siete árboles en el encauzamiento del Huacapa donde se construye una ciclopista, lo que ha provocado la molestia de vecinos que viven en esa zona quienes se oponen a esa acción.
En total el municipio autorizó el derribo de 3 ficus, 2 guayabos, 1 laurel y una acacia que ya están marcados, de acuerdo al oficio RNE/DA0191/2018 que firma la directora, Eunice Cabrera Monzón y que va dirigido a Oscar Espinoza Gutiérrez responsable de esas obras y a cambio del pago de 22 mil 440 pesos.
La razón principal para “derribar” esos árboles es “debido a que los árboles se encuentran en el lugar donde se realizará una construcción” y se les otorga un plazo de 30 días naturales para que haga esa acción.
Sobre esa obra se encuentran un centenar de árboles y la empresa que está realizando la obra ya marcó otra treintena de árboles que deberán de derribarse para poder continuar con sus trabajos.
El mismo 28 de marzo que dieron esa autorización varias personas se presentaron a derribar esos árboles antes de la medianoche, lo que provocó la molestia de habitantes de esa zona, que lo impidieron y han colocado cartulinas donde reprochan a las autoridades del municipio su actitud.
Los vecinos decidieron colocar en los árboles cartulinas que dicen textual. “no me cortes no es racional, protégeme”, “Ayuntamiento ¿por qué autorizas que me cortes?, mejor cuídame y limpia esta contaminación”, “no me puedo defender, no me tales porque soy más valioso que tú todavía; no vengas de noche como cobarde a talarme”,
Isaac Cruz, uno de los vecinos reprochó que las autoridades no les hayan consultado de la obra y que no saben sus beneficios, “solo nos notificaron que ya habían autorizado el derribo de árboles, pero que tampoco se hacían responsables de los daños que pudiese provocar la obra a nuestras propiedades”.
Dijo que hasta la fecha “no sabemos de qué se trata la obra y no vemos ningún beneficio, nos hemos visto afectados, debieron pensar bien la obra, nos hubiese beneficiado mejor renovar las paredes del encauzamiento para reforzarlo porque ya están viejas las paredes y con “Ingrid” y “Manuel” supimos que es necesario tener un encauzamiento fuerte”.
El vecino sostuvo que ahora están limpiando el cauce encauzamiento “pero solo porque están realizando la obra, el drenaje no se ha saneado, la cuenca sigue contaminada, no creo que ningún ciclista vaya darse una vuelta ante la pestilencia”.
Insistió que las autoridades hubiesen preguntado a los vecinos “porque seguimos esperando saber los beneficios, ya no vamos a permitir que se derriben más árboles, que se den su recorrido a esa obra caminando para que sientan los moscos que hay y los olores que hay”, añadió.
La intención de derribar los árboles ha provocado una molestia general en los habitantes de esa zona del encauzamiento y han programado una reunión para este viernes para organizar un movimiento contra esta intención de derribar un centenar de árboles por la ciclopista.
