* El tiroteo ocurrido el domingo en Tixtla se derivó de la agresión a balazos que sufrieron dos personas en las inmediaciones del mercado central de Chilpancingo, porque los policías persiguieron a los delincuentes hasta esa ciudad, explicó el vocero Roberto Álvarez

 

ALONDRA GARCÍA

 

La Fiscalía General del Estado (FGE) aclaró que la Policía Estatal “no cuenta dentro de su armamento con fusiles AK-47”, por lo que se descarta la posibilidad de que elementos de esa corporación le hayan sembrado ese rifle al abogado Eduardo Catarino Dircio, muerto el domingo pasado en su domicilio en Tixtla.

La tarde de ayer, la FGE convocó a una conferencia de prensa en Casa Guerrero en la que el vocero del Grupo de Coordinación Guerrero, Roberto Álvarez Heredia, leyó un comunicado acompañado por el vicefiscal de Investigaciones, José Antonio Bonilla Uribe.

De acuerdo con la información oficial, alrededor de las 13:30 horas del domingo 4 de junio, el C-4 reportó a la Policía Estatal una agresión con armas de fuego que dejó dos heridos en el sitio de combis de la ruta Chilpancingo-Chilapa, localizada en las inmediaciones del mercado Baltazar R. Leyva Mancilla.

Al llegar al lugar, los policías se percataron de que los agresores huían a bordo de un vehículo blanco, lo que derivó en una persecución que se prolongó hasta la avenida central de la ciudad de Tixtla.

Ahí, los estatales perdieron de vista a los pistoleros porque comenzaron a recibir disparos de rifles de alto poder desde una camioneta Pick Up Ford Ranger color azul metálico, sin placas de circulación, en la que viajaban cinco hombres.

Los criminales incluso lanzaron una granada de fragmentación contra los policías, quienes, según la versión de la Fiscalía General del Estado, retrocedieron con el vehículo para romper un portón de la propiedad contigua al domicilio del abogado Eduardo Catarino Dircio.

Los policías abrieron las puertas del vehículo y se dispersaron hacia varios domicilios, entre ellos el de Catarino Dircio, desde donde continuaron con el enfrentamiento.

Cuando el tiroteo terminó, se contabilizó un saldo de dos personas fallecidas, entre ellas el abogado Catarino Dircio y un miembro de la delincuencia organizada, así como dos policías estatales lesionados de gravedad.

Tras el enfrentamiento se logró la detención de un hombre que estaba en posesión de un fusil AR-15 y varios cartuchos útiles calibre 223mm.

El hombre, de quien no se reveló la identidad, trataba de darse a la fuga a bordo de un vehículo Sentra color gris, que minutos antes le había arrebatado a un ciudadano de la cabecera municipal de Tixtla.

Ante las acusaciones de la familia del abogado abatido en el tiroteo, respecto a que los elementos de la policía estatal ingresaron a su casa, lo asesinaron sin mediar palabra y le sembraron un rifle AK-47, la Fiscalía realizó la siguiente aclaración: “La Policía del Estado, no cuenta dentro de su armamento con fusiles AK-47 como se difundió. La Secretaría de Seguridad Pública, dentro de su armamento largo, cuenta con rifles de los denominados AR-15 y Galil”.

Sin embargo, el vice fiscal dijo que “durante la puesta a disposición por la Policía Estatal de aquellos artefactos que participaron en el enfrentamiento, no se pone a disposición, como relacionado al cuerpo del abogado, uno de los fusiles encontrados. En efecto, fueron encontrados dos fusiles, pero en los actos de investigación no está relacionado con el abogado”, precisó.

Asimismo, la Fiscalía informó que los familiares de la víctima se negaron “rotundamente” a que el cuerpo fuera trasladado a las instalaciones del Servicio Médico Forense (Semefo) para la necropsia de ley y a las pruebas periciales correspondientes.

El vocero Álvarez Heredia afirmó que “el gobierno del Estado lamenta profundamente la pérdida de la vida del ciudadano Eduardo Catarino Dircio y expresa sus más sentidas condolencias a sus familiares con el compromiso de que estos hechos sean plenamente esclarecidos”.

También confió en que las investigaciones serán exhaustivas y que al concluir, “el Ministerio Público deslinde las responsabilidades que pudiesen existir para actuar en consecuencia”.