* Enrique Gil Botero, quien encabezará a los miembros del Mecanismo de Seguimiento al caso, dijo que harán un monitoreo a la indagatoria oficial y darán asesoría a las víctimas de esos hechos

 

* También adelantó que buscarán promover reformas estructurales que prevengan que en futuro se registren hechos similares en nuestro país

 

Jesús Saavedra

 

Al presentar ante normalistas de Ayotzinapa y padres de los 43 estudiantes desaparecidos hace más de 2 años, el coordinador del Mecanismo de Seguimiento de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), Enrique Gil Botero, aseguró que “es imposible, desde el punto de vista científico y del sentido común, que los estudiantes hubiesen sido cremados en el basurero de Cocula”, como lo ha señalado la Procuraduría General de la República basándose en declaraciones de algunos de los detenidos.

Este viernes acudieron a las instalaciones de la Normal de Ayotzinapa los integrantes del Mecanismo de Seguimiento al cado por parte de la CIDH, encabezados por el presidente del organismo, James Cavallaro, quien presentó a los familiares de los 43 estudiantes desaparecidos a Gil Botero como responsable del grupo.

Después, en conferencia de prensa, Gil Botero aseguró que su trabajo consistirá en hacer un monitoreo a la indagatoria oficial, asesoría a las víctimas de esos hechos, asegurar una atención integral a las mismas y promover reformas estructurales que prevengan a futuro hechos similares.

De entrada señaló que se trata de un plan de trabajo “para dar cumplimiento a la resolución 42 de la CIDH para otorgar medidas cautelares que habían sido ordenadas desde el 6 de octubre del 2014, es importante señalar que la CIDH implementa mecanismo en el entendido que es una obligación del estado mexicano saber el paradero de los 43 normalistas desaparecidos”, puntualizó.

Dijo que esa resolución de la CIDH “tiene objetivos generales y específicos; el objetivo general y principal es el hallazgo de los estudiantes en cumplimiento de una medida cautelar que no se ha cumplido; los objetivos específicos es materializar las recomendaciones del Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI) que evidencian grado mayúsculo 200 aspectos probatorios pendientes de cumplir en una investigación integral en este caso”.

Gil Botero detalló que entre esos puntos se encuentran que “es imposible, desde el punto de vista científico y del sentido común, que los estudiantes hubiesen sido cremados en el basurero de Cocula y se abren nuevas ventanas de investigación; hay otros aspectos como el manejo de la telefonía (los teléfonos de los jóvenes que continuaron activos después de los hechos) y de que otros organismos del Estado estén vinculados a estos execrables hechos”.

E indicó que su trabajo se va a desarrollar en “cuatro pilares fundamentales: el primero es monitorear permanentemente la investigación que nos tiene que llevar a través de un hilo conductor de pruebas que determinen la verdad real, que quiere reconstruir lo que pasó y vamos a monitorear todos los días esa investigación; la segunda es asesorar y apoyar el proceso de búsqueda de los 43 estudiantes desaparecidos; la tercera es asegurar atención integral de las familias que fueron víctimas de es execrable hecho y la última es impulsar medidas estructurales a que hubiera lugar para resolver este asunto”.

Informó que a México serán cuatro visitas oficiales de aquí a finales del próximo año, con igual número de visitas técnicas “el 2017 será objete de especial seguimiento, de enero a noviembre hay un cronograma de actividades que darán consecutividad al mecanismo”.

Dijo además que su trabajo será el de realizar un “monitoreo en un aspecto cualificado del correcto avance de la investigación, porque de ahí depende el resultado; no queremos que haya verdades oficiales, que haya una verdad real y encontrar a los desaparecidos, encontrar la justicia, la verdad y la reparación del daño, esa es la columna vertebral y solo con un proceso exigente y rígido con el que puede llegarse a un resultado exitoso”.

Se refirió a la postura del gobierno federal que ha dado cumplimiento 93 por ciento de las recomendaciones del GIEI, y dijo que “hay que entender lo que es cumplir, miramos in situ y sobre el proceso esa afirmación, trabajamos sobre realidades, sobre hechos, no puedo decir que he cumplido si hay oficios que no han dado ampliamente satisfacción a los familiares de las víctimas”.

Finalizó diciendo que en esta nueva etapa de trabajo de la CIDH esperan que haya una mayor colaboración entre las autoridades mexicanas, para que haya una mejor apertura y poder acceder a personal militar que estuvo al tanto de los hechos del 26 de septiembre del 2014.

Inclusive no descartó que pidan colaboración al exgobernador Ángel Aguirre Rivero, porque “en un estado social nadie está por fuera del Estado, incluye a todos los funcionarios y ciudadanos, nadie está por fuera del Estado de derecho; se tienen que desplegar todos los mecanismos pertinentes frente al fenómeno de la desaparición forzada”.

Señaló que “hoy tuvimos un encuentro impactante desde un punto de vista de mis sentimientos, tenemos que tener un juicio crítico frente a crímenes execrables como son desaparecer personas, asesinar, violar los derechos humanos; estas condiciones son dignas de un pandemónium”, criticó.