El presidente de la Junta de Coordinación Política (Jucopo) del Congreso del Estado, diputado Joaquín Badillo Escamilla, desmintió categóricamente el documento filtrado y difundido por el periódico Reforma, el cual señala una presunta asignación de recursos millonarios y pendientes de comprobación en la Sexagésima Cuarta Legislatura.
En conferencia de prensa celebrada en las instalaciones del Poder Legislativo, el legislador calificó el informe como un material apócrifo, carente de sellos y firmas oficiales, y fabricado en una hoja de cálculo simple con logotipos alterados.
La publicación del diario Reforma señala que los diputados del Congreso de Guerrero recibieron una bolsa de 250 millones de pesos para gastos de gestión parlamentaria entre enero y agosto de 2026, de los cuales permanecen sin comprobar 188.5 millones de pesos. Los recursos habrían sido distribuidos mediante cheques a legisladores de distintas fuerzas políticas, acumulándose además reportes e indagatorias por irregularidades en firmas y documentación.
Badillo Escamilla señaló diversas inconsistencias técnicas y de fechas que evidencian la falsedad de la filtración periodística. Entre los puntos centrales, destacó que el texto lo ubica como presidente de la Jucopo desde el mes de mayo, cuando su toma de protesta oficial ocurrió públicamente el 10 de junio. Asimismo, apuntó que el listado exhibido incluye a 50 integrantes, a pesar de que el Congreso del Estado está conformado formalmente por 46 diputadas y diputados.
“El documento que se ha filtrado de manera indebida e ilegal es completamente falso. (…) En la nota dice, como una primera precisión, que su servidor es el presidente de la Junta de Coordinación Política en el mes de mayo. Su servidor —y fue un hecho público y notorio— toma protesta el 10 de junio. Empezando por ahí, es una primera imprecisión”, aseveró el líder parlamentario ante los representantes de los medios de comunicación.
El legislador explicó que el documento filtrado abarca en teoría un proceso de enero a agosto, ignorando que asumió la presidencia de la Jucopo en junio, por lo que su gestión al frente de dicho órgano comprende únicamente dos meses de ese lapso. Detalló que el reporte carece de validez institucional al tratarse de un archivo de Excel al que se le sobrepuso de manera “burda” la imagen oficial del Congreso, la cual es de dominio público en internet.
En materia de fiscalización y rendición de cuentas, Badillo Escamilla defendió el estado financiero actual del Poder Legislativo y explicó que en administraciones pasadas las comprobaciones de los legisladores se realizaban de manera trimestral, lo que generaba una acumulación de pendientes. Indicó que los sistemas financieros previos eran vulnerables y susceptibles de manipulación, pero que actualmente el Congreso opera bajo un esquema de alta calidad y reconocimiento nacional alineado con la normatividad de la Auditoría Superior de la Federación.
“Hoy les puedo decir con claridad, incluso con mucha objetividad, siempre apegados a la transparencia y rendición de cuentas, que los sistemas que existían antes, financieros y de nómina y de comprobaciones, eran distintos y podían ser manipulados hasta con una USB y con unas simples contraseñas, porque no eran sistemas oficialmente acreditados”, puntualizó. Agregó que en la actualidad más del 90 por ciento de las comprobaciones de los 46 legisladores se encuentran al día al realizarse al cierre de cada mes.
Respecto al presupuesto institucional, el diputado precisó que el Congreso ejerce un recurso anual de aproximadamente 777 millones de pesos, de los cuales una parte fundamental se destina al pago de nómina para más de 370 colaboradores, además de los montos de gestoría y participación ciudadana por cerca de 337,000 pesos que cada diputado recibe y comprueba mensualmente. Ante cuestionamientos sobre la propuesta federal de limitar el presupuesto de los congresos estatales al 0.7 por ciento, indicó que esto representaría un ajuste de cerca de 250 millones de pesos que obligaría a una reestructuración profunda del gasto interno.
Al ser interrogado sobre posibles motivaciones políticas o “fuego amigo” detrás de la filtración, vinculadas a aspiraciones en procesos electorales internos, Badillo Escamilla, quien aspira a ser coordinador de Morena, antesala de la candidatura, en Acapulco, evitó polarizar el debate, aunque advirtió que la publicación del medio nacional mezcla conceptos técnicos para desacreditar a la institución y personaliza señalamientos contra actores políticos en plena contienda, ya que también menciona a Jesús Urióstegui García, expresidente de la Jucopo y aspirante a coordinador de Morena en Chilpancingo.
Finalmente, el presidente de la Jucopo anunció que el área jurídica y de sistemas del Congreso ya investiga el origen de la filtración, tras detectar indicios de que el documento apócrifo fue difundido dolosamente desde una cuenta de correo electrónico institucional, por lo que se procederá a fincar responsabilidades administrativas y legales contra quienes resulten responsables.
