Michel Vargas

ACAPULCO. —A tres años del impacto del huracán “Otis” en este puerto, Damián Delgado Anaya y su esposa, Andrea Cobela, turistas provenientes de la alcaldía Tlalpan, en la Ciudad de México, mantienen el recuerdo de lo que vivieron durante el paso de este fenómeno meteorológico.

Recordaron el trauma que pasaron; sin embargo, pese a esta situación, continúan regresando cada año a vacacionar al puerto y acostumbraban visitar Acapulco cada 25 de octubre para celebrar su cumpleaños.

Así mismo, durante su estancia en 2023, lo que inicialmente parecía una tormenta tropical se intensificó rápidamente hasta convertirse en un huracán de categoría 5.

Explicó que alrededor de las 10 de la noche enviaron un video a sus familiares para informarles que se encontraban bien, sin imaginar la magnitud de lo que estaba por ocurrir. Ante la fuerza del viento, resguardaron sus pertenencias en el baño de la habitación del hotel donde se hospedaban, pero las ráfagas arrancaron ventanas, puertas y mobiliario, mientras el edificio de nueve pisos se estremecía por el impacto del huracán.

“Se sentió muy fuerte la primera pasada, pero cuando regresó la segunda pasada, arrancó la puerta y se empezaron a caer los tinacos, pensamos que se iba a caer el edificio, nos abrazamos y pues lo único que dijimos de así queríamos morir juntos.
Afortunadamente no morimos y a las 4:00 de la mañana se terminó, salimos, estaba lloviendo todavía y no se veía nada, todo tirado, todo y muchísimos animalitos muertos, muchísimos”, dijo.

La pareja tardó un tiempo en recuperar la tranquilidad y durante aproximadamente seis meses, cualquier silbido del viento les provocaba temor. Aunque inicialmente tenían la intención de quedarse para ayudar a la población afectada, los saqueos y las dificultades para comunicarse con sus familiares los llevaron a regresar a la Ciudad de México.

Delgado Anaya señaló que durante el primer año permanecieron atentos a las noticias sobre la recuperación del puerto y que decidieron no visitarlo en 2024 debido a las condiciones que todavía prevalecían. Un año después regresaron y continúan haciéndolo, convencidos de que el turismo es fundamental para contribuir a la recuperación económica de Acapulco. Reconoció que todavía observan las secuelas de “Otis” y que algunos hoteles no han vuelto a operar, pero afirmó que el destino ha logrado levantarse.

El turista hizo un llamado a quienes todavía sienten temor de visitar Acapulco para que consulten información veraz antes de tomar una decisión y no se dejen llevar por contenidos alarmistas.