Jesús Saavedra

 La tortura y asesinato de tres integrantes de la Unión de Pobladores del Parque Nacional Grutas de Cacahuamilpa, entre ellos la administradora y su hija de 26 años, no mereció comentario alguno o condena de parte de la presidenta, Claudia Sheinbaum Pardo.

El pasado lunes 20 de julio los cuerpos de la administradora del Parque Nacional Grutas de Cacahuamilpa, Martina Amates González de 49 años, su hija Ivana Esperanza de 26 años; el chofer, Eliseo Reyes quienes fueron encontrados asesinados, con huellas visibles de tortura a orilla de la carretera federal Taxco-Alpoyeca.

El Parque Nacional Grutas de Cacahuamilpa se encuentra en los límites de Guerrero y Estado de México, una zona de influencia del grupo criminal la Familia Michoacana, quienes se ha denunciado han encabezado una serie de secuestros expres a turistas que acuden a visitar este lugar turístico.

En la zona, de acuerdo a información oficial se ha desplegado un operativo de la Secretaría de Seguridad Pública del estado y de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena).

Este miércoles en la conferencia en Palacio Nacional una reportera le preguntó a la presidenta sobre este hecho criminal que se cometió en contra de dos mujeres y un hombre en Guerrero.

La reportera le dijo a la presidenta que de acuerdo a las versiones que se tienen del caso Martina Amates González se negó a ceder el control administrativo del Parque al grupo criminal en mención y en represalia, junto con su hija y su chofer, fueron torturados y asesinados.

Le preguntaron si el gabinete de Seguridad le informó del caso y si se desplegaría un operativo especial en esa zona en los límites de Guerrero y Estado de México, Sheinbaum Pardo respondió de manera cortante “en estos casos es el gabinete de Seguridad el que informa”, pero no hubo condena del hecho en donde está implicado el asesinato de una madre y su hija.