A 13 años del asesinato de los estudiantes Alexis Herrera Pino y Gabriel Echeverría de Jesús, integrantes de la Escuela Normal Rural de Ayotzinapa, miles de normalistas de todo el país marcharon en la capital del estado de Guerrero, para exigir justicia y recordar a sus compañeros caídos.


La movilización incluyo a representantes de las 17 normales rurales que conformar la Federación de Estudiantes Campesinos y Socialistas de México (FECSM), quienes marcharon en conjunto para exigir justicia por los jóvenes asesinados.


Los estudiantes denunciaron que, a más de una década, no hay personas procesadas ni enjuiciadas por los hechos.


La movilización partió desde la Glorieta de Nicolás Bravo, recorriendo las principales avenidas de Chilpancingo, para hacer una parada en el Monumento a Las Banderas, donde se encuentra un antimonumento a los 43 para realizar un mitin.


Durante la marcha, se escucharon consignas en contra de la desaparición de las normales rurales, política del Gobierno Federal para debilitar estas instituciones, citando como ejemplo el cierre de la Normal Rural El Mexhe, en Hidalgo, hace unos años.


Posteriormente la movilización continuo por la avenida Lázaro Cárdenas con dirección al punto conocido como el Parador del Marqués, lugar donde en el año 2011 fueron abatidos sus dos compañeros.
Al llegar al lugar, el padre Filiberto Velázquez realizó una oración en honor a Gabriel y Alexis, así como también por el trabajar de la gasolinera que falleció en el ataque.


Expresó que los tres casos son el resultado de la represión de la fuerza policiacas hacia los estudiantes y la base trabajadora.


Después del acto religioso, los normalistas realizaron un mitin en dónde participaron oradores de las 17 normales rurales del país que integran el FECSM.


Al finalizar el mitin, los manifestantes entonaron en himno venceremos y procedieron a quemar tres monigotes con los rostros del ex gobernador perredistas, Angel Aguirre Rivero, el ex presidente de la república, Enrique Peña Nieto y Tomás Zeron de Lucio.


Finalmente los normalistas abordaron sus autobuses y se marcharon con dirección a su internado.