Este día se llevó a cabo la presentación de la segunda etapa del proyecto producción de abono orgánico hecho a base de estiercol de ganado bovino, ovino y equino, además de el lirio acuático, planta considerada invasora en la laguna de Tixtla.


El Dr. Jorge Alberto Ramirez Leyva, responsable del proyecto, explicó que inicialmente, junto a su equipo de trabajo, llevaron a cabo la recolección del lirio para posteriormente integrarlo a un proceso de compostaje


En este proceso, indicó, se llevaron a cabo mezclas de 40 por ciento de lirio acuático, además de mezclas de 40 por ciento de lirio acuático y 60 por ciento de estiercol.


Asimismo, estás mezclas son volteadas constantemente y tapadas con plásticos negros con el objetivo de generar altas temperaturas y descomponer los materiales orgánicos.


Posteriormente, una vez terminado el proceso de compostaje, el resultado es llevado a unas camas de producción en las que permanecen ejemplares de lombriz roja californiana.


En este procedimiento, la composta funge como alimento para las lombrices, las cuales posteriormente producen humus (feca de lombriz), lo que finalmente se convierte en un fertilizante orgánico por excelencia.


Ramírez Leyva, señaló que, el humus de lombriz contiene cinco veces más nitrógeno, 7 veces más fósforo, 5 veces más potasio y 2 veces más calcio que la tierra, lo que lo convierte en un fertilizante orgánico de alta calidad.


El responsable del proyecto, afirmó que está es una alternativa orgánica y totalmente responsable con el medio ambiente, ya que los fertilizantes químicos y su mal uso convierten en un suelo totalmente ácido.


“Están altamente ácidos por el uso indiscriminado del fertilizante químico, pero no quieren compartir con nosotros que este abono si funciona, pero necesita más tiempo”, detalló.


Argumentó que su proceso de abono orgánico es un poco más lento en comparación con el convencional, teniendo que pasar un lapso de 21 días para que comience a trabajar, sin embargo, reconoció que es mucho más efectivo.


“El fertilizante químico es muy rápido, en cuanto siente humedad se empieza a liberar, igual este pero es más lento su proceso, por eso nosotros recomendamos aplicarlo aproximadamente tres semanas antes de la siembra, para que cuando depositen su semilla lo primero que van a encontrar es el abono orgánico”, comentó.


Finalmente, dijo que próximamente estarán realizando una demostración ya en campos de cultivo para que se puedan observar los resultados que otorga está alternativa de fertilizante.


“Yo tengo la perspectiva de que se iban más personas para que esto se haga más grande y por consecuencia va haber una mejor superficie transitando de lo convencional a lo orgánico, pero va a haber una mejor aceptación cuando los resultados se observen”, concluyó.