Michel Vargas
ACAPULCO. —El secretario general de la Sección XXVII del Sindicato Único de Servidores Públicos del Estado de Guerrero (SUSPEG), Daniel Bello Tabares, exigió a las autoridades municipales de Acapulco atender los adeudos que mantiene la Comisión de Agua Potable y Alcantarillado del Municipio de Acapulco (Capama) con instituciones encargadas de brindar prestaciones y servicios a los trabajadores.
En conferencia de prensa, Bello Tabares acompañado de dirigentes sindicales informaron sobre la situación que se mantienen los agremiados al sindicato, quienes han llegado a un punto de “desesperación”, debido a las afectaciones que enfrentan los trabajadores, particularmente en materia de servicios médicos, jubilaciones, pensiones y otras prestaciones.
El dirigente sindical afirmó que, pese a los descuentos que se realizan de manera quincenal a los empleados, los pagos correspondientes no se han cubierto en su totalidad. Destacó que Capama mantiene un adeudo aproximado de 6 millones de pesos al Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE), situación denunció, ha provocado que los trabajadores enfrenten dificultades para recibir atención. Agregó que también existen problemas para concretar los trámites de jubilación de empleados que ya tienen derecho a este beneficio.
Bello Tabares también informó que el organismo operador del agua mantiene un adeudo de aproximadamente 53 millones de pesos el Instituto de Seguridad Social de los Servidores Públicos del Estado de Guerrero (ISSSPEG), correspondiente al periodo 2025-2026. Reconoció que se han realizado algunos abonos, sostuvo que hasta el momento no se ha establecido un convenio que permita garantizar el cumplimiento de los pagos pendientes.
Ante esta situación, hizo un llamado a las autoridades municipales y al director de Capama, para establecer una solución que permita garantizar las prestaciones de los trabajadores. Advirtió que, de no atenderse sus demandas, se verá obligado a tomar otras medidas y aseguró que llegará “hasta las últimas consecuencias” en defensa de sus agremiados.
“Es la desesperación porque mi gente se me está muriendo cuando nos asiste el derecho. Por eso quiero decirles, que esa es mi desesperación y voy a llegar hasta las últimas consecuencias. Sé las responsabilidades que estoy tomando, sé las consecuencias que pueden venir. Voy hacer lo que el SUSPEG siempre ha luchado por la justicia social y que esa justicia no quiere llegar”, dijo.
El secretario de la Sección XXVII también cuestionó la integración del Consejo de Administración de Capama, al considerar que los trabajadores deberían contar con representación dentro de ese órgano. Señaló que las decisiones relacionadas con el organismo tienen un impacto directo en los empleados, por lo que consideró necesario que exista una voz de los trabajadores en ese espacio.
Finalmente, durante la conferencia, los representantes del Comité Central Ejecutivo del SUSPEG manifestaron su respaldo a la Sección XXVII y a las decisiones que, en su caso, adopten los trabajadores mediante las próximas asambleas que van realizar. Señalaron que el cumplimiento de las prestaciones laborales forma parte de la justicia social y reiteraron que permanecerán atentos al desarrollo del conflicto y a las gestiones que se realicen ante las autoridades municipales.
