Alexis Blancas
Miembros del movimiento “Soy Papá no Criminal Guerrero” marcharon en Chilpancingo para solicitar a los jueces que trabajen a favor de los intereses de los niños y no de los padres o madres.
Después de las 10 horas de este miércoles, alrededor de 15 personas, entre hombres y mujeres, partieron en marcha desde el museo interactivo “La Avispa”, avanzaron sobre la lateral del bulevar Vicente Guerrero hasta llegar a las instalaciones de Ciudad Judicial, al sur de Chilpancingo.
Renato Cárdenas, representante del movimiento, expresó que su principal exigencia es solicitar a las jueces que se prevalezca el interés superior de los menores, así como solicitar la convivencia plena con sus hijos.
Reprochó que en la entidad hay alrededor de 40 casos en los que a los padres se les niegan las convivencias a causa de denuncias falsas en su contra.
Este tipo de denuncias, explicó, van desde violencia familiar, psicológica, vicaría y económica, pero que muchas veces son sin fundamentos.
“Estamos ya hartos de que los jueces no prevalezcan el interés superior de los menores, estamos hartos también del tráfico de influencias que se da aquí adentro; simplemente se realizan acuerdos para ver quién es el que puede pagar más y a nuestros hijos los dejan a un lado”, reclamó.
Detalló que, pese a que en muchas ocasiones ya existen órdenes y acuerdos federales por medio de amparos, estos no son respetados, afectando principalmente la convivencia con sus hijos.
Ante ello, hizo un llamado al gobierno estatal y al presidente del Tribunal Superior de Justicia del estado de Guerrero, Ricardo Salinas Sandoval, para que se realicen acuerdos que prevalezcan el bienestar de los pequeños.
“Ningún niño merece estar lejos del vínculo familiar con su papá y su mamá”, aseveró.
Renato Cárdenas recalcó que todos los que pertenecen a este movimiento están a favor de que todas las víctimas de violencia deben ser tratadas con respeto y a la brevedad posible; sin embargo, también tiene que haber sanciones para las personas que se aprovechen de este tipo de recursos para poder obstruir el vínculo familiar con los menores.
Aseguró que cada uno de los que forman parte de este movimiento son papás que cumplen con sus responsabilidades y que incluso cuentan con su carta de no deudor alimenticio.
“Todos somos papás que cumplimos cien por ciento con nuestras responsabilidades, todos damos pensión, tenemos nuestra carta de no deudor alimenticio y cumplimos con todas nuestras responsabilidades; sin embargo, a pesar de estar cumpliendo y de ser papás, mamás, tías, abuelitas, hemos sido obstruidos y no podemos acercarnos a nuestros hijos”, finalizó.
