Alexis Blancas

El huracán “Genevieve” se intensificó durante los primeros minutos de este lunes hasta alcanzar la categoría 5, convirtiéndose en el primer ciclón de la temporada del Pacífico en llegar a esa intensidad.

Pese a su fuerza, el fenómeno no representa un riesgo de impacto directo para Guerrero, ya que mantiene una trayectoria que lo aleja de las costas mexicanas.

De acuerdo con los reportes meteorológicos, el sistema se localiza a 855 kilómetros de Cabo San Lucas, Baja California Sur, con vientos máximos sostenidos de 260 kilómetros por hora, desplazándose hacia el noroeste sobre aguas del océano Pacífico.

La mayor cercanía del ciclón con Guerrero ocurrió el pasado 25 de julio, cuando aún era tormenta tropical y se ubicó a 405 kilómetros al sur-suroeste de Zihuatanejo y a 415 kilómetros de Lázaro Cárdenas, Michoacán.

El Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos (NHC) informó que “Genevieve” no tiene pronóstico de tocar tierra en México, debido a que continuará alejándose del territorio nacional, por lo que no representa una amenaza directa para el país.

Sin embargo, las autoridades advirtieron que la circulación del huracán generará desprendimientos nubosos que favorecerán lluvias fuertes a muy fuertes, además de oleaje elevado y rachas de viento en el occidente del país.

Para Guerrero se pronostican lluvias fuertes, oleaje de entre tres y cinco metros de altura y rachas de viento de 70 a 80 kilómetros por hora en la franja costera, por lo que las autoridades de Protección Civil exhortaron a la población y al sector marítimo a mantenerse atentos a los avisos oficiales y extremar precauciones.