Michel Vargas

Trabajadores del Poder Judicial de la Federación realizaron una protesta en memoria de Janet Magnolia Gutiérrez Saldaña y Edgar de la Cruz Solorio, familiares del rector con licencia Javier Saldaña Almazán, quienes fueron asesinados en un hecho de violencia ocurrido en una vivienda del poblado Kilómetro 21, en la zona rural del puerto de Acapulco.

El homenaje se llevó a cabo en las instalaciones del Poder Judicial de la Federación, ubicadas sobre el bulevar de Las Naciones, donde ambas víctimas laboraban desde hacía más de dos décadas. Sus compañeros de trabajo, familiares y representantes sindicales se reunieron para rendirles tributo con un minuto de silencio y un prolongado aplauso en reconocimiento a su trayectoria y compromiso con la institución.

Durante la ceremonia, la secretaria general de la Sección IV del Sindicato de Trabajadores del Poder Judicial de la Federación, Mariela Jaramillo Pineda, comentó que el asesinato de sus compañeros ha generado profunda consternación entre el personal, al considerar que este hecho representa un atentado contra los principios de justicia y derechos humanos que diariamente defienden quienes integran el Poder Judicial.

La dirigente sindical sostuvo que el crimen no sólo arrebató la vida de dos servidores públicos apreciados por sus compañeros, sino que también envía un mensaje de impunidad que debe ser enfrentado con firmeza. Añadió que la pérdida de Janet Magnolia Gutiérrez Saldaña y Edgar de la Cruz Solorio deja un vacío irreparable para sus familias y para la comunidad laboral que compartió con ellos más de 20 años de servicio.

Ante decenas los trabajadores, Jaramillo Pineda hizo un llamado a la gobernadora Evelyn Salgado Pineda y al fiscal general del estado, el teniente coronel Zipacna Jesús Torres Ojeda, para que se implementen medidas concretas y efectivas que permitan esclarecer el doble homicidio, realizar una investigación exhaustiva y garantizar que los responsables sean llevados ante la justicia.

Finalmente, los asistentes despidieron simbólicamente a sus compañeros con un minuto de aplausos, reconociendo la labor que desempeñaron durante más de dos décadas al servicio de la sociedad.