En un ambiente donde la “austeridad republicana” se tomó un descanso en la exclusiva zona Diamante, las dirigencias nacional y estatal de Morena se atrincheraron este viernes en el lujoso hotel Princess. ¿El motivo? Sentar las bases, controlar pasiones y repartir el instructivo del juego de cara al proceso interno para la gubernatura de Guerrero y las principales alcaldías en 2027.
A puerta cerrada, sin acceso a la prensa y bajo una estricta regla de “cero celulares” —los cuales debieron entregarse bajo resguardo al ingresar—, el cónclave partidista evidenció que la carrera sucesoria ya comenzó.
La reunión constó de dos sesiones principales: una enfocada en el método de encuesta para la gubernatura y otra con legisladores locales para armar comités de defensa y frenar la guerra sucia.
El encuentro estuvo comandado por la presidenta nacional de Morena, Ariadna Montiel, y la presidenta de la Comisión Nacional de Elecciones, Citlalli Hernández Mora. Sin embargo, las miradas y los cuestionamientos no tardaron en surgir debido a ciertas asistencias.
La gobernadora Evelyn Salgado Pineda hizo un acto de presencia fugaz, llegando antes de las 11:00 horas y retirándose poco después del mediodía. Quien también levantó cejas por su participación en un evento netamente partidista fue Sebastián Ramírez Mendoza, actual director del Fondo Nacional de Turismo (Fonatur), cuya justificación institucional en el lugar quedó en el aire. El anfitrión formal en la entidad fue el dirigente estatal de Morena, Jacinto González Varona.
A pesar de que la versión oficial del encuentro se concentró en la “unidad”, la lista de los nueve aspirantes que buscan suceder a la gobernadora dejó en claro las divisiones y ambiciones en el estado:
Félix Salgado Macedonio: El polémico senador llegó al último. Aunque ha repetido en múltiples ocasiones que no aspira a la gubernatura, su sola presencia y sus posteriores declaraciones a bordo de su vehículo particular demostraron lo contrario, al asegurar que está “puesto para lo que diga la convocatoria” y que pedirá licencia en el Senado.
Beatriz Mojica Morga: La senadora fue la encargada de dar certidumbre a las fechas, informando que la convocatoria se ampliará del 22 al 26 de junio y que el mecanismo definitivo será la encuesta.
Abelina López Rodríguez: La actual alcaldesa de Acapulco acudió al llamado en su propio territorio.
Esthela Damián Peralta: La exconsejera jurídica de la Presidencia de la República fue de las más puntuales, siendo la primera de las mujeres en ingresar.
Guadalupe Eguiliz Bautista: Diputada local que también se sumó a la lista de aspirantes femeninas.
Iván Hernández Díaz: El delegado federal de los programas de Bienestar en Guerrero.
Javier Saldaña Almazán: Rector de la Universidad Autónoma de Guerrero.
Pablo Amílcar Sandoval Ballesteros: Diputado local y viejo conocido de las pugnas internas en el estado.
Marcial Rodríguez Saldaña: Exsecretario de Educación de la entidad.
Arturo Martínez Núñez: Secretario de Ciencia, Arte y Cultura del Comité Ejecutivo Nacional (CEN) de Morena.
El salón Princesa no solo reunió a los aspirantes a la gubernatura, sino que también fue escenario de las negociaciones por las presidencias municipales, especialmente la de la joya de la corona: Acapulco. Entre la pasarela de aspirantes locales destacaron:
Yoloczin Domínguez Serna (Diputada federal).
Citlali Calixto Jiménez (Diputada local).
Irugami Perea Cruz (Diputado federal).
Ricardo Salinas Méndez (Oficial mayor de la Secretaría de Finanzas estatal).
Joaquín Badillo Escamilla (Actual presidente de la Junta de Coordinación Política del Congreso del Estado).
Para el resto de los municipios, la movilización de liderazgos incluyó al diputado local por Chilpancingo, Jesús Urióstegui García, y al subsecretario de Desarrollo Político y Social del estado, Francisco Rodríguez Cisneros.
Al salir uno a uno en sus vehículos particulares, los rostros de los implicados intentaron proyectar armonía. No obstante, con una encuesta en puerta a finales de junio y el fantasma de las rupturas del pasado flotando sobre el puerto, el “pacto de unidad” firmado entre las palmeras del Princess se pondrá a prueba muy pronto.
Al término de la reunión, el sello final de la grilla morenista lo puso el senador Félix Salgado. Fiel a su estilo, evitó revelar el contenido de las conversaciones e insistió, casi como un mantra, en el carácter ultra privado del cónclave:
“Fue secreta, fue secreta, fue secreta. No voy a decir nada. Nos reunimos varios compañeros con ellas (Ariadna Montiel y Citlali Hernández), pero fue una reunión privada”, declaró ante los cuestionamientos de los medios.
Salgado Macedonio aprovechó para lanzar flores a la dirigencia, reconociendo la “sensibilidad política impresionante” de Montiel y Hernández, aunque intentó desmarcarse de las interpretaciones adelantadas sobre su futuro electoral.
Al ser cuestionado sobre si este encierro VIP era una señal de que ya está apuntado en las boletas, soltó una frase para el análisis: “Invitado no es considerado”.
No obstante, el legislador dejó claro que las reglas del juego no las pondrán las tribus locales, sino el centro del país.
“Morena determina todo: los tiempos, la convocatoria, los géneros, si es hombre o mujer, la representación indígena, afromexicana y la coalición con el PT y el Partido Verde”, afirmó, mientras confirmaba que la convocatoria formal podría ver la luz a finales de este mes de junio.
Finalmente, el senador reiteró su lealtad eterna al movimiento de Andrés Manuel López Obrador y respaldó el liderazgo de la presidenta Claudia Sheinbaum, asegurando que él no tiene prisa: “Hay quienes trabajan para el 27 o para el 30; yo trabajo toda la vida”.
Con las encuestas tocando a la puerta y los celulares bajo resguardo, el “pacto de unidad” firmado entre las palmeras del Princess se pondrá a prueba muy pronto, en un Guerrero donde los secretos políticos duran muy poco.
