Alexis Blancas

Alumnos del Jardín de Niños “Robert Owen” caminan diariamente entre aguas negras y malos olores al exterior del plantel, debido al colapso del drenaje que permanece sin ser atendido desde el paso del huracán “John”.

De acuerdo con autoridades del plantel, desde las 9:00 horas, cuando los menores ingresan a clases, el fuerte olor a drenaje ya es perceptible en la zona.

La situación se vuelve más complicada durante la hora del recreo, cuando los estudiantes consumen sus alimentos, y se intensifica al momento de la salida por las altas temperaturas.

La directora de la institución, Julia Oyorzabal denunció que han solicitado en reiteradas ocasiones la intervención de las autoridades, sin que hasta el momento exista una solución al problema.

Indicó que desde el paso del huracán se ha registrado la ausencia tanto de alumnos, como docentes, principalmente por enfermedades gastrointestinales y respiratorias que atribuyen al foco de infección que generan las aguas residuales.

Según los registros de asistencia, el jardín de niños cuenta con una matrícula de 107 estudiantes, sin embargo, en lo que va del ciclo escolar el promedio diario apenas alcanza los 85 menores.

La directora también lamentó la falta de colaboración de algunos vecinos, quienes arrojan basura y desechos en la barranca cercana, lo que provoca el estancamiento de las aguas residuales y agrava la situación.

En la zona también se pueden observar escombros arrastrados por las lluvias y vehículos chatarra provenientes de talleres mecánicos instalados en las inmediaciones.

Oyorzabal aseguró que del problema ya tienen conocimiento el Ayuntamiento de Chilpancingo, el Congreso del Estado y la Secretaría de Educación, pero solo se han realizado visitas de inspección sin que hasta ahora exista una respuesta concreta.

A esto, se suman otras carencias en el plantel, como aulas que requieren rehabilitación tras los daños ocasionados por el sismo del 2 de enero, la necesidad de reconstruir un puente peatonal que conecta con la escuela y la falta de alumbrado público en la zona.

La directora señaló que la comunidad escolar ha evitado movilizarse en espera de que las autoridades atiendan la problemática, sin embargo, advirtió que, de no recibir respuesta, podrían recurrir a protestas para exigir solución.