MÉXICO. —El secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, aseguró que la explosión de un coche bomba en Coahuayana, Michoacán, no corresponde al delito de terrorismo, sino a una confrontación entre células criminales que operan en la región.
Según explicó, el ataque contra la Policía Comunitaria del municipio —ocurrido el 6 de diciembre— estaría relacionado con un enfrentamiento entre dos grupos ligados al Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) y a Cárteles Unidos, organizaciones que disputan el control de actividades ilícitas como el trasiego de drogas, extorsión y dominio territorial.
“No es el primer evento con explosivos este año en esta zona. Este es un conflicto entre grupos afines al Cártel Jalisco y Cárteles Unidos. Fue un ataque directo contra una Policía Comunitaria vinculada a uno de esos líderes”, afirmó.
Agregó que, aunque la Fiscalía General de la República atrajo el caso inicialmente bajo la hipótesis de terrorismo, la carpeta se trasladó a la FEMDO debido a que se trata de delitos relacionados con tráfico de armas y delincuencia organizada. Señaló que para que exista terrorismo debe haber un objetivo político, social, religioso o ideológico, elementos que no se cumplen en este caso.
El funcionario también indicó que el vehículo no fue detonado a distancia, sino que explotó mientras dos personas permanecían a bordo después de estacionarse. Aún no se ha confirmado la identidad de los ocupantes ni si estaban vinculados a las organizaciones criminales en pugna.
