• * “Para gobernar no nada más se necesita experiencia, se necesita amor por lo que haces, amor por tu gente”, dice la alcaldesa en entrevista con medio de California, Estados Unidos
  • * “Acapulco es un destino seguro donde se prioriza la salud de residentes y visitantes”, afirma al invitar “a los migrantes latinos” a que visiten el puerto

Ana Lilia Torres

ACAPULCO.— Para gobernar Guerrero no se necesita solamente experiencia, sino amor por tu gente, y políticas públicas de inclusión y de compromiso, señaló de manera tajante la presidenta municipal Adela Román Ocampo.

Al ser entrevistada por el programa La Mejor Radio FM —por enlace virtual— desde La Joya, California, en Estados Unidos, la alcaldesa precisó que sí tiene posibilidades a ser gobernadora de la entidad.

A pregunta de la conductora y escritora María del Carmen Quevedo, de que, si tenía posibilidades de gobernar a Guerrero, luego de tener el honor de ser alcaldesa del municipio más importante de la entidad, dijo: “considero que sí”.

Añadió que tiene las mismas posibilidades que otros aspirantes de su partido, a los que considera muy valiosos, con experiencia y capacidad.

Pero “para gobernar no nada más se necesita experiencia, se necesita amor por lo que haces, amor por tu gente, y Guerrero es uno de los estados con más alta marginación en el país, teniendo mucho oro, tanto litoral, teniendo tantas cosas. Se necesitan políticas de inclusión, de compromiso”.

Adela Román subrayó que “si yo tengo ese honor, puedes estar segura, Carmen (Quevedo), que haré todo lo que está en mis manos para sacar de la pobreza lamentable en la que se encuentra Guerrero, con niveles de violencia muy altos y con analfabetismo tremendo”.

Reiteró que, si logra, primero la candidatura de su partido, y después ser gobernadora de la entidad, hará todo lo posible por lograr el desarrollo de Guerrero, “porque amo profundamente a mi estado, mis raíces”.

Acapulco, destino seguro para turistas

Por otra parte, Acapulco es un destino seguro donde se prioriza la salud de residentes y visitantes, invitó a los migrantes latinos, mexicanos y en especial a los guerrerenses, que visiten este destino de playa donde “los esperamos con los brazos abiertos”, en especial a los paisanos que nacieron en esta tierra suriana.

Durante la entrevista para el programa “Las jácaras guerrerenses de Carmen Quevedo”, bajo la conducción de José Diego y María Carmen Quevedo, la presidenta municipal del puerto destacó las acciones implementadas desde el inicio de la pandemia en México, convirtiéndose Acapulco en “punta de lanza” por instrumentar acciones de prevención para preservar la salud de sus habitantes.

Adela Román puntualizó que tras la aparición de la pandemia, el gobierno municipal de Acapulco fue de los primeros en aplicar medidas sanitarias para detener contagios, y en todo momento hubo coordinación con las autoridades federales y estatales, así como con hoteleros y restauranteros, logrando pasar al semáforo naranja y ahora al amarillo.

“Que vengan a disfrutar de Acapulco con la seguridad de que las cosas han mejorado de una manera considerable, pero que vengan con responsabilidad, cuidando las normas para evitar el contagio por el Coronavirus, que es una pandemia mundial”, expresó la alcaldesa.

Tocante al tema de seguridad, Román Ocampo precisó que quienes visiten el puerto encontrarán un Acapulco renovado y con una disminución delincuencial de un 25 por ciento, y a pesar de que el gobierno de Estados Unidos emitió una alerta sobre la violencia e inseguridad en el puerto, el municipio ya no ocupa los primeros lugares, sino que ahora se ubica en el número 20.

Agregó la primera autoridad porteña que en esta fase del semáforo amarillo, la gente regresa muy rápido a Acapulco, pues el pasado fin de semana se logró una ocupación hotelera cercana al 40 por ciento, lo que consagra a este destino de playa como el maestro del turismo en México. “Por ello, lo único que tratamos es cuidar no regresar al semáforo rojo con más contagios, por lo que pedimos a nuestros visitantes a seguir las reglas”, concluyó.