* En los tres casos llegaron policías municipales, federales, de la Guardia Nacional y ministeriales, solo para ver la obra de los delincuentes
ACAPULCO. — Personas desconocidas le prendieron fuego a tres unidades del servicio público de transporte en diferentes colonias de este puerto.
El primer caso se registró en la calle Diego Hurtado de Mendoza de la colonia Carabalí, casi a las puertas del condominio “Barlovento”.
Se dijo que personas desconocidas bajaron al conductor de una camioneta urvan de pasajeros, le prendieron fuego y luego escaparon a toda prisa.
En un principio se especuló que en el interior de la misma, se hallaba el cadáver de una persona, solo que al acudir las autoridades policíacas se supo que eran daños materiales.
Personal de bomberos municipales y de Protección Civil se presentaron, apagaron el fuego y se retiraron.
Posteriormente una grúa se llevó la unidad al corralón.
Alrededor de las 17:30 horas, dos sujetos jóvenes interceptaron al conductor de un camión de pasajeros, en plena Costera Miguel Alemán, lo bajaron así como a los pasajeros, le rociaron gasolina a la unidad y la quemaron, todo a plena luz del día y ante la vista de decenas de personas.
El camión quedó a la altura de la playa Tamarindos, en el Fraccionamiento Hornos, hasta donde llegaron los policías municipales, federales, de la Guardia Nacional y ministeriales, solo para ver la obra de los delincuentes.
Tras los hechos, se cerró la circulación al tránsito vehicular, mientras que los bomberos apagaron las llamas.
ÚLTIMO CASO
Como retando a las autoridades policíacas y hasta la misma Guardia Nacional, sujetos armados interceptaron al conductor de un autobús de pasajeros, bajaron a la gente y le prendieron fuego, entre las calles 5 de Mayo y José Valdés Arévalo de la colonia Centro.
A eso de las 20:00 horas, aproximadamente, se reportó este hecho al centro de emergencias, así que arribaron los bomberos y sofocaron las llamas, en donde, por fortuna, no se reportaron víctimas.
Por su parte, se movilizaron las corporaciones policíacas y castrenses, para resguardar el área, en donde quedó el autobús totalmente calcinado.

