* La madre de una de sus víctimas se quejó porque a su hijo lo golpeó en la nariz, en el rostro y cuerpo, además le fracturó una muñeca
* Otros menores aseguran haber sido agredidos por dicho alumno, el cual ya ha sido expulsado de cuatro escuelas; mientras, directivos y maestros guardan hermetismo
Lidia Camarillo
Madre de menor agredido solicitó a las autoridades educativas su intervención para la expulsión de la Escuela Primaria “Profesor Lauro Aguirre” de esta capital a un niño problema que agrede a niños pequeños a quienes ha dejado con golpes y fracturas.
De acuerdo a la madre de familia -quien no quiso proporcionar su nombre- declaró que acudió a la escuela para ir por su hijo, al llegar un maestro le solicitó acudir a la dirección porque su hijo estaba sangrando de la nariz. Sin embargo su menor no sólo sangraba de la nariz sino también presentaba golpes en el ojo y cuerpo. Explicó que ya la esperaba la madre del estudiante de cuarto grado Oscar José, quien le ofreció pagar curaciones y doctor para su hijo quien fue víctima de ‘bullying’.
Mientras conversaban con los directivos de la escuela, llegaron los paramédicos de Protección Civil del Estado para atender al agraviado, quien resultó con fractura de muñeca y golpes contusos.
Otro menor de nombre Adrián, quien también ha sido víctima de Oscar José, refirió entre sollozos que presenció al igual que una veintena de sus compañeritos como golpeaba a su amigo y finalmente lo aventó contra la pared. “Ese niño, ya me ha golpeado, a todos los del salón, siempre anda molestando”, dijo.
La madre del afectado adelantó que el próximo lunes en reunión con padres de familia solicitará que ese menor “problema” sea expulsado de la primaria debido a que no sólo realiza ‘bullying’ a sus compañeros de cuarto grado sino también a niñas de primero, segundo y tercer año, sólo por ser menores que él. “Al parecer al niño ya lo han expulsado de cuatro escuelas, entonces eso es un indicativo de que no está bien, tiene problemas y mantenerlo en el plantel es de riesgo para los menores a quienes frecuentemente golpea y antes de que las cosas pasen a mayores, hay que quitar el problema”, sentenció.
Mientras padres de familia esperaban afuera del plantel preocupados porque desconocían lo que pasaba al interior, los niños salían asustados, alterados, algunos más llorando y directivos y maestros se negaron en todo momento proporcionar información a los angustiados padres que mantuvieron el hecho en el hermetismo. (ANG)
