* Se buscan opciones, entre ellas usar el relleno sanitario de otro municipio: Sergio del Moral

 

Josefina Aguilar

 

Desde hace cuatro meses, el relleno sanitario de Chilpancingo se encuentra a tope, aun así, estarían depositando los desechos ahí, por lo menos ochos días más, admitió el secretario de Servicios Públicos, Sergio del Moral Benítez, quien adelantó que tendrían tres opciones de igual número de terrenos donde podrían abrir el nuevo tiradero de Chilpancingo, uno se ubica en otro municipio.

Luego de subsanar un poco la situación de la recolección de la basura en la capital, con la habilitación de 20 camiones recolectores, y cuando pensaban que ahora si ofrecerían un buen servicio, “reventó” el cierre del basurero, que desde hace cuatro meses aproximadamente llegó a su máxima capacidad, lo que ha provocado que la recolección sea deficiente, al no tener un lugar donde depositar la basura, refirió.

Hay ocasiones en que en dos o tres días no pueden descargar y cuando lo hacen, pueden pasar de seis hasta siete horas. Lo que ha provocado que Chilpancingo se encuentre en una grave contingencia, “estamos a ocho días de que ese relleno se cierre, si se cierra, va a ser algo catastrófico”, advirtió.

Previendo la generación de basura más de lo normal por las fiestas patrias, pidieron permiso al comisario de Palo Blanco para que depositaran en su tiradero los desechos generados en Chilpancingo, y autorizó un mes, “no se imaginaba cuánta basura iba a albergar el pequeño basurero que tienen”, el primer día depositaron 400 toneladas, el segundo otras 400, “y nos paró, nos dijo que ya no, nos vas a llenar en cinco días, nos dijo”, narró.

En la búsqueda de una solución, añadió, han encontrado tres terrenos que podrían ser opcionales para la ubicación de un nuevo relleno, “nos estamos moviendo con dos, tres terrenos, ya los vimos, ya están actuando las autoridades correspondientes”, comentó, ya que deben de reunir los requisitos que marca la norma 083 de Semarnat, el permiso de cambio de suelo, entre otros.

En los próximos días, adelantó, será el propio alcalde Marco Antonio Leyva Mena, el que dé a conocer de manera pública, las posibles opciones donde se podría ubicar el nuevo tiradero. Las tres opciones, aseguró, contarían en este momento ya con las autorizaciones de parte de Semaren y Semarnat, para que una vez que se cierre el actual tiradero, se aperture el nuevo “de manera temporal en lo que empezamos con buen relleno sanitario”.

Se trata abundó, de un relleno sanitario ubicado en otro municipio, luego de la firma de un convenio, sin embargo, insistió en que será un anunció que haga el alcalde y podrían ponerlo a funcionar antes de los ochos días para que al actual tiradero quede definitivamente clausurado. De concretarse dicho acuerdo, el servicio de recolección se regularizará por completo, aseguró. (Notymás)