Autoritarismo y libertinaje no se mezclan

 

Felipe Victoria Zepeda

 

Este año el clima es más extremoso que antes, por el tan mentado cambio climático, calentamiento global y efecto invernadero, que no atinan mundialmente a remediar; el daño a la ecología está hecho y prácticamente es irreparable, pues alteraron los sistemas de la naturaleza en perjuicio de los benditos árboles y los ríos.

En cuanto al clima político mexicano, las cosas se sobrecalientan para la próxima contienda electoral y se avizoran tempestades; prueba de fuego para los dirigentes priístas Manlio Fabio Beltrones Rivera y Manuel Añorve Baños, quienes después de los sufragios definirán sus pasos hacia el futuro no muy lejano: Beltrones obviamente aspira a la candidatura presidencial del 2018 por más que ahorita se la lleve de a muertito y Añorve a una codiciada gubernatura.

Los otros candidateables del tricolor ahí la llevan y quien menos ruido hace es Luis Videgaray, Eruviel Avila no afloja el paso, Aurelio Nuño se juega el todo por el todo ante la rebelión magisterial, y Miguel Ángel Osorio Chong da la impresión de ir punteando pero mediáticamente, no por resultados satisfactorios en cuestiones de seguridad pública.

Claro que Enrique Peña Nieto debe tener por ahí dos o tres ases bajo la manga que no quemará sino hasta el momento exacto, mientras distraen al pueblo con un casi imposible Manuel Velasco Coello que dicen que gobierna en Chiapas.

Los fans del tabasqueño desde “endenantes” lo miran como el seguro candidato de las izquierdas para el 2018; de todos modos no hace otra cosa que no sea pasearse por el territorio nacional haciendo campaña adelantada.

Margarita Zavala encabeza la posible propuesta panista, pero la misoginia en México sigue fuerte como siempre y lo que les sucede a mujeres presidentas en Sudamérica tendrá sus efectos, a menos que Hilary Clinton ganara en los USA.

Vaya que la política mundial anda calientita entonces.

¿Pero cómo andan las aguas ardientes en el famoso Acapulco, al que le sigue siendo fiel el turismo nacional?

El bombardeo mediático de cosas desagradables que acontecen no ha hecho mella en el ánimo popular de quienes gustan vacacionar aquí desde siempre; la gente está curada de espanto y en sus lugares de origen la situación es parecida o peor.

La Ciudad de México no es un lecho de rosas para Miguel Mancera, ni Morelos para Graco Ramírez, o Puebla con Moreno Valle, ni Michoacán en pie de subversión. Humeantes están Tamaulipas y Nuevo León; peligroso Oaxaca.

Dondequiera las mañas le están ganando la partida a las corporaciones policiacas que ya no combaten a la delincuencia y hasta parecen sus aliadas, pero aquí primero nos cala la situación acapulqueña.

Lo bueno es que la mayoría de quienes vienen de vacaciones buscan emociones, relajo y libertinaje sin freno, como los temerarios motociclistas que aquí se comportan como en ninguna otra parte se los permitirían.

Los lugareños mejor ni se quejan porque nadie les hará caso; las autoridades municipales andan ahorita con el hijo atravesado por un posible motín a bordo de quienes consiguieron chambitas recientemente, pero les rebajaron los sueldos que de todos modos jamás verían completos por esa costumbrita de mocharse con la superioridad de las tribus y corrientes perredistas, que es un secreto a voces.

En el consenso acapulqueño, no faltan quienes calculan que por los tropezones del enjundioso alcalde pueda sufrir una caída, como los corceles briosos que se desbocan sin jinete que los guíe y los controle jalando las riendas.

Emocionante desde donde se mire Acapulquito en crisis, pero no se lo pierdan los de afuera, sigue valiendo la pena pasear por aquí, sobrevivir es otra cosa.

La maestra Pizarrina no vino porque se raspó en un derrapón de moto, entonces invité a las acapulqueñitas chismosonas.

-¡Riiing… salinsliiim!

-Comadre Proculina, ¿han dado a conocer de manera oficial un balance del evento de los motocilistas el fin de semana?

-Creo que no, Torturina; tengo la impresión de que se quisieran hacer disimulados y mejor no decir nadita, aunque las redes sociales estén enchinchando la borrega, ¿es malo que algunas damitas imiten a Lady Godiva?

-Oye tú, ¿pero las broncas que hubo y los accidentes?

-Son cuestiones naturales por el desenfreno y el libertinaje, ya ves que hasta a policías madrearon; motociclistas en montón son como ayotzinapos con ruedas pero no tan vándalos, aunque sí exhibicionistas.

-Pues estuvo hasta el cepillo la zona discotequera para el show gratuito, sobran admiradores del motociclismo pero no todos superan las motonetitas que venden en abonitos fáciles.

-Mira comadre, es cuestión de gustos muy respetables y al pueblo pan y circo, como en tiempos del imperio romano.

-Qué distinta la Costera vacía por miedo a la que estuvo pletórica estos días.

-Sí tú, con automovilistas ajenos al evento mentando madres por el caos vial.

-Pues avisaron con tiempo y por todos los medios para que quienes no tuvieran imperiosa necesidad de trasladarse, se quedaran en casita.

-No lo niego, pero de todos modos… ¡ufff!, seguimos sin idea siquiera del orden y la paz.

-Por idiosincrasia no tenemos esas buenas costumbres y menos de lo que implique disciplina ni respeto a los demás; eso no hay político ni gobernante que logre remontarlo ni enderezar arboles torcidos.