* José Apolonio, quien encabezó a los civiles armados que incursionaron el miércoles en Zitlala, y también el año pasado en Chilapa, aseguró que ellos defienden “a nuestros pueblos contra la delincuencia”

 

ALONDRA GARCÍA

 

CHILAPA.— “No somos narcos”, aseguró el comisario de Xiloxuchican y líder de los Pueblos Unidos por la Paz y la Justicia, José Apolonio Villanueva, quien durante la semana encabezó dos incursiones de civiles armados en la comunidad de Zitlala, donde pretendían rescatar a la esposa de uno de los compañeros desaparecida el martes pasado.

“Nosotros surgimos para defender y apoyar a nuestros pueblos contra la delincuencia”, aseguró el comisario al referirse a las declaraciones hechas por el gobernador Héctor Astudillo en el sentido de que no son “policías comunitarios comunes”.

Apolonio Villanueva, quien también encabezó una incursión de unos 200 civiles armados en Chilapa, entre el 9 y el 14 de mayo, durante la cual se reportaron 16 personas desaparecidas, dijo que incluso están dispuestos a someterse a una investigación de parte de la Procuraduría General de la República (PGR), para demostrar que no tienen vínculos con ningún grupo de la delincuencia organizada.

El comisario de Xiloxuchican recordó que los primeros en llamarlos “narco comunitarios” fueron los líderes de la Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias (CRAC) que opera en la comunidad de Hueycantenango, municipio de José Joaquín de Herrera.

“Ellos dijeron que éramos narco comunitarios, pero eso no es cierto. Que la PGR nos investigue y ahí se verá quiénes son realmente los narco comunitarios”, advirtió Apolonio Villanueva.

Adelantó que en los próximos días buscará hablar con el gobernador para exponerle los motivos por los que surgió la policía comunitaria de los Pueblos Unidos por la Paz y la Justicia, y demostrarle que sus logros en materia de seguridad ya benefician a por lo menos 70 comunidades de varios municipios de la Montaña baja.

El líder comunitario también descartó un intento de irrupción armada a la cabecera municipal de Chilapa la noche del viernes, y aclaró que la caravana de camionetas de la policía comunitaria sólo iba de paso hacia Zitlala.

El objetivo, dijo, era recoger a un grupo de 150 comunitarios que se quedaron en la comunidad de Tlaltempanampa, municipio de Zitlala, para buscar en los cerros a una mujer que fue levantada desde la mañana del martes 3 de abril.

El comisario informó que, lamentablemente, la búsqueda no dio resultados positivos y la mujer sigue desaparecida, sin que hasta el momento sus captores se hayan comunicado para exigir el pago de un rescate.

Apolonio Villanueva relató que elementos del Ejército y la Policía Federal les impidieron el paso en la comunidad de Los Magueyes, a la salida de Chilapa, por lo que no pudieron recoger a sus compañeros comunitarios que están en Zitlala.

“Ya hoy le pedimos permiso al presidente municipal y a lo mejor vamos en la tarde a recogerlos”, informó.

El gobernador dijo ayer en entrevista que no permitirá que los comunitarios ingresen armados a las cabeceras municipales; para dicha labor, indicó, hay 300 elementos de la Policía Federal y 500 del Ejército.

Añadió que la incursión de los civiles armados en Zitlala “no es de unos policías comunitarios comunes” y consideró que una movilización de 300 personas armadas para buscar a una mujer desaparecida “es un asunto que llama la atención”. Por ello, informó que averiguará “exactamente qué está sucediendo ahí”.