* Exigen la reconstrucción de la Escuela Primaria Ignacio Manuel Altamirano de Tixtla, dañada por los sismos registrados en septiembre del año pasado

JESÚS SAAVEDRA

TIXTLA.— Padres de familia de la primaria “Ignacio Manuel Altamirano” de esta cabecera municipal, colapsaron durante nueve horas la comunicación vehicular y traslado de miles de personas que a diario circulan por la carretera Chilpancingo-Tlapa, para demandar que se concluya con la reconstrucción de su inmueble que fue afectado por los sismos de septiembre del año pasado.
Los padres de familia de esa primaria se dividieron en tres grupos y poco antes de las 6 de la mañana, el primer contingente se concentró en el arco ubicado en el acceso a la Normal Rural de Ayotzinapa, antes de llegar a esta ciudad; otro más se dirigió a la altura del internado “Adolfo Cienfuegos” en la salida a Chilapa, y el último en la caseta de cobro del nuevo Libramiento que comunica con la capital del estado.
Los padres de familia inconformes exigieron desde el inicio de su protesta una reunión urgente con el gobernador Héctor Astudillo Flores, para pedirle que se comprometiera a la reconstrucción total de esa escuela.
Los padres de familia reprocharon la falta de atención a una obra que dejaron inconclusa las autoridades estatales y que han demandado desde hace once meses quede concluida la construcción de 21 salones que fueron dañados por los sismos de septiembre.
La escuela tiene una antigüedad de 80 años y después del temblor el pasado 19 de septiembre, ingenieros de la Secretaría de Protección Civil y el Instituto Guerrerense de Infraestructura Física Educativa (IGIFE) determinaron que sería necesaria su demolición.
Después de la demolición de la escuela los 530 alumnos que estudian en esa primaria fueron separados y enviados a tres sedes alternas ante la falta de un lugar que cumpliera con las necesidades requeridas.
El integrante del Consejo Escolar y de Participación Social, Ramiro Zamudio Lara, mencionó que actualmente se han construido nueve aulas y dos sanitarios, de un total de 21 salones que se deben construir.
Los manifestantes informaron además que se tuvieron que rentar dos casas particulares y habilitar una iglesia para que los alumnos fueran atendidos, por los cuales pagan mensualmente tan solo de rentas 4 mil 500 y mil 500 pesos por las viviendas, y aunque en la Iglesia presbiteriana no se paga renta, si se cubren los servicios de luz y agua.
Los padres se trasladaron con pancartas a los tramos carreteros y exigieron que se concluya la construcción de la escuela, misma que dijeron quedó inconclusa porque solo se consiguió una parte del recurso para su construcción.
A las protesta se presentaron el delegado de los Servicios Educativos de la región Centro, Alfredo Bello Salmerón, y del área Jurídica de la Secretaría de Educación en Guerrero (SEG), Abraham Godínez Maldonado, quienes ofrecieron que gestionarían la reunión con el gobernador.
Bello Salmerón destacó que en la escuela fueron reconstruidas nueva aulas, más la dirección y un baño, mientras que el resto de las aulas no tienen daño por los sismos de septiembre.
Sin embargo, dijo que se comprometía a pactar un encuentro entre los afectados y el gobernador, pero “lo que sí es necesario que recapaciten sobre el bloqueo porque estamos afectando las economías de toda la región”.
Además del acuerdo de que la reunión con el gobernador podría realizarse el próximo viernes, este miércoles el secretario de Educación, José Luis González de la Vega, visitará la institución, por lo que los inconformes levantaron el bloqueo a las 2:30 de la tarde y se reanudó la circulación vial.